Corazón de Melón, juego de amor y de citas


[I][Nathaniel,Castiel,etc] Es una promesa

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El 27/06/2012 - #1 

 

>> Es una promesa

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Bueno, este es el primer fic que hago aquí así que espero que os guste y disfruteís leyendolo. He incluido las imágenes de algunos personajes que aparecerán más de una vez o serán nombrados varias veces.
Derechos de autor

Este fic tiene derechos de autor, así que por favor respétalos.

Spoiler

http://i1249.photobucket.com/albums/hh514/ashala85/pergaminoderechos.png



Notificaciones

Debido a que ha comenzado el curso, me resultará un poco más difícil poder subir los capitulos, por ellos os pido tener paciencia.
A las personas que leen mi fic, y no comentan, les pediría que lo hicieran y me dieran su opinió al respecto.
-Aquí os dejo una stamp por si la quereís llevar winkhttp://img17.imageshack.us/img17/3350/fromphixrvdr.jpg

Código:

[url=www.corazondemelon.es/forum/t6379,1-nathaniel-castiel-etc-es-una-promesa.htm//][img]http://img17.imageshack.us/img17/3350/fromphixrvdr.jpg[/img][/url]

-Mini-resumen de lo ocurrido hasta el momento--> Resumen aqui
- Si quieres ser avisad@ de las actualizaciones de los capitulos notificalo en el comentario

Personas a quienes avisar

@KuranDany
@Nyyrikki*
@Nefertiti77
@katt1908*
@momoxula
@PaulaGarcia*
@tefii1994*
@nana02*
@Chaica
@Alyra2012
@Jazmyn2
@Paarchu
@sakuralopa
@alo95725
@MenCo2807
@S4F1R4
@Lamanda
@iara13
@almadulce
Personajes

Spoiler

Carmen
http://img52.imageshack.us/img52/3981/fromphixrmp.jpg
Andrea
http://moe.animecharactersdatabase.com/uploads/chars/1-1635821819.jpg
Mai
http://moe.animecharactersdatabase.com/images/2276/Chika_Uchimura.jpg
Adam
http://cdn.myanimelist.net/images/characters/14/72931.jpg
Marcos
http://moe.animecharactersdatabase.com/images/2350/Tomoya_Kuroda.jpg
Hombre de negro
http://moe.animecharactersdatabase.com/images/2536/Rokkufooru_Wan.jpg



Sinopsis

Spoiler

¿Qué ocurre cuando haces una promesa que te resulta casi imposible de cumplir?¿Lo intentarías o abandonarías? Y si esa promesa está hecha a una persona muy importante para ti. Carmen deberá enfrentarse ha estas preguntas, cumplir la promesa que un día hizo a alguien.



Prologo

Spoiler

-¿Cómo me definirías?
Él la miró de reojo y dijo : -¿A qué viene esa pregunta?
-Es curiosidad, venga, va responde, por fui-dijo poniendo ojos de cachorrito
-Está bien- suspiró -Pues...déjame que lo piense...no sé
-¡¿Cómo que no sabes?!
-Pues,es que es un poco difícil, eres modesta, pero a veces demasiado orgullosa, no se te puede llevar la contraria...
-No es cierto, eso es solo cuando se que llevo la razón
-Me acabas de confirmar lo que  he dicho- ella le sacó la lengua en un gesto infantil mientras él se reía -Eres simpática, tímida y un poco callada, inteligente, curiosa, creo que demasiado curiosa...
-No es cierto -él la miró -Bueno solo un poco- reconoció
-Eres muy perezosa y dormilona, te pones de mal humor fácilmente, eres muy cabezota...y creo que eso es todo
-¡Jo!Casi todo lo que has dicho es malo
-Sería malo en una persona que no se preocupara por los demás, pero en ti no es así
-¿De verdad?
-Claro, siempre estás dispuesta a ayudar a los demás y nunca fallas a nadie, eso es algo que muy pocas personas son capaces de hacer- sonrió -Y tú, ¿cómo me definirías?
-Yo...-ella le miró-Es secreto
-Venga,confía en mí
Ella miró al suelo, le costaba, le costaba mucho confiar en la gente, ese era su mayor defecto, no podía confiar en nadie, le habían fallado varias veces, la habían dejado sola y eso era lo que más le dolía y él lo sabia.
-No me lo digas si no quieres -ella le miró aliviada -Pero, prométeme una cosa
-Lo que quieras
-Que algún día confiarás en alguien, prometido
-Prometido



Capítulo 1

Spoiler

Me levanté asustada,¿por qué?¿Por qué tuve ese maldito sueño otra vez?
Desde que ocurrió aquel accidente no dejaba de soñar con la última conversación que tuve con él, me sentía culpable, sí, era culpa mía, todos decía que no, pero aún así yo sentía que sí,si le hubiera dicho que no, si no le hubiera convencido probablemente él...El despertador comenzó a sonar.
-Maldita sea- bufé -Qué susto me ha dado
Miré el despertador, faltaba poco para que fuese la hora de entrar  al instituto, concretamente 15 minutos, me visto y bajo a desayunar, como siempre todo en menos de cinco minutos, tampoco es que necesitara más. La ropa la preparé la noche anterior: una camiseta de manga corta azul, unos vaqueros y unos zapatos a juego con la camiseta; mi desayuno consistía en un vaso de zumo con una tostada, por lo que no solía tardar mucho, además la ciudad ya lo conocía y sabía perfectamente donde estaba mi nuevo instituto.
Llegué a mi nuevo instituto el Sweet Amoris o algo así creo que se llamaba, nada más entrar me encuentro con una señora mayo,¿se habrá perdido?
-Buenas, tú debes de ser la nueva alumna
-Sí, soy yo
-Yo soy la directora y te aconsejo que antes de ir a ningún sitio vayas a la sala de delegados y hables con el delegado principal, se llama Nathaniel
-De acuerdo
Una vez que la anciana, perdón, quise decir, la directora, se marchó estuve dando vueltas por el instituto hasta que encontré una sala en la que había un chico rubio, bastante guapo.
-Hola -dije para llamar su atención, pues estaba concentrado ¿estudiando?
-Hola
-Sí, busco la sala de delegados,¿sabes dónde esta?
-Sí, es esta
-¡Por fin!-exclame sin querer, algo que sorprendió al rubio
-Busco a...a....¿cómo se llamaba?-dije casi para mí -Nathiel, Nadathiel...
-Nathaniel
-Sí,¿sabes quién es?
-Soy yo, encantado de conocerte, tú eres la nueva ¿verdad?
-Sí, la directora me dijo que viniera
-Debes rellenar un formulario, si no lo haces quedarás fuera del Sweet Amoris
-De acuerdo- dije y me puse a ello -Ya está,¿algo más?
-No, eso era todo. Gracias
-A ti por no dejarme fuera- él se río ante mi comentario
Salí fuera, ya me conocía el instituto en mi primer día, me dirigí al patio y me senté en una banco, estaba cansada, de pronto sentí como alguien se acercaba hacía mí y se ponía a mí lado.
-¡EH! La nueva fuera de ahí-dijo de mala gana una chica rubia,parecía ser una persona narcisista,ególatra y engreída, iba acompañada de otras dos una chica china o japonesa y otra  de pelo castaño con la cabeza bien erguida, parecía una fregona; me reí ante mi último pensamiento.
-¿De qué te ríes?-preguntó la rubia
-¿Te importa?
-¡Cómo te atreves ha hablarme así!-dijo enfadada
Supuse que debía de ser la jefa pues las otras dos imitaban sus gestos
-¡Eh!Me estás escuchando
-No-respondí con simpleza, algo que pareció enfadarla
-¿Sabes quien soy?
-No, ni me importa-cada vez parecía estar más enfadada, y yo encantada, estaba disfrutando al máximo
-Soy la chica más popular de este instituto,soy...- ya sabía por dónde iba, así que no me equivoqué en mi deducción, después de varios "soy.." la interrumpí
-Eres un prototipo defectuoso de muñeca con dos perros falderos detrás- dije impasible, ella se puso roja a más no poder,¿de furia o de vergüenza? y se marchó junto a las otra dos chicas
-Me las pagarás- murmuró mientras se marchaba
Sonreí victoriosa, pronto otra persona se acercó a mí, está vez era un chico pelirrojo, parecía ser problemático, pero algo me decía que en el fondo era buena persona.
-Bien hecho
-Gracias...¿Por qué?
-Eres la primera chica, que siendo nueva, ha conseguido hacer que Ámber se marchara de esa forma
-¿Quién?¿El prototipo defectuoso de muñeca?- él rió y yo también empecé a reírme -¿Quién más ha conseguido hacer eso?
-Nadie más
-Entonces soy la única chica, aparte de ser nueva que lo ha conseguido- resalté orgullosa
-Sí, supongo que sí, por cierto me llamo Castiel ¿y tú?
-Carmen, pero llámame Lil
-Lil,¿por qué?
-Por mi colgante-dije mostrando uno del cual colgaba una esfera lila
La campana que anunciaba el inicio de las clases tocó y yo me levanté dispuesta ha asistir a todas ellas, mire al chico pelirrojo
-¿No vienes?
-No
-Uh...qué alote-dije entre risas mientras me marchaba, puede notar como sonreía.
Las clases se me hicieron eternas, cuando al fin terminaron fui veloz como un rayo en recoger y marcharme a mi casa, mañana sería otro día.



Capitulo 2

Spoiler

El despertador sonó de nuevo, ya estaba cansada de levantarme tan temprano y ¡solo era el segundo día! Me dirijo al instituto, al entrar me doy cuenta de que el prototipo defectuoso de muñeca, es decir, Ámber me mira de forma extraña y sonríe, eso no puede significar nada bueno.¿Qué estará tramando? Tan sumida voy en mis pensamientos que sin darme cuenta choco con alguien.
-Uy, lo siento-digo sin mirarle
-¡Lil!¡Qué alegría verte!
Esa voz me resulta familiar...no puede ser o si...miro a esa persona
-¡Ken!¿Qué haces aquí?
-Mi padre me ha cambiado de instituto, me alegra de que tú también estés aquí
-Yo también me alegro
De pronto noto como Ken se pone rígido y no deja de mirar a mi espalda, me giro y descubro que se
trata del pelirrojo de ayer, se llamaba Castiel,¿no?
-Hola Castiel
-Mmm...- me mira -Hola Lil- mira a Ken que se pone más rígido aún -Ese es tu amigo
-Sí- respondo, iba a hacer las presentaciones cuando Nathiel,no,¡Nathaniel! se presenta
-Disculpa Carmen pero...-se percata de que está allí Castiel y cruza una mirada con él, el ambiente se vuelve tenso, luego vuelve a dirigir su mirada hacia mí- ...pero debes pasarte por la sala de delegados para terminar de rellenar tu solicitud
-¿Qué? Pero si ayer me dijiste que estaba todo completo y en orden
-Ya, lo sé, pero esta mañana me he dado cuenta de que falta algo
Castiel se rió y murmuró : -Idiota
-¿Has dicho algo Castiel?- el ambiente se vuelve tan tenso que casi se puede cortar -Deberíais iros a clase
-No me des órdenes- espetó el pelirrojo
-No era una orden, era un consejo -dicho esto se marchó a la sala de delegados
Castiel se dió la vuelta y se marchó por otro lado
-¡Eh! Castiel- el aludido se giro y me miró -¿No vas ha entrar a clases?
-Te recuerdo que voy en una clase distinta
-Es cierto- recuerdo con tranquilidad -Vales, adiós- el pelirrojo simplemente alzó la mano
-No me digas que ese es tu amigo-dijo temeroso Ken
-Si,¿por qué preguntas?
-No he oído cosas buenas de él, parece una mala influencia
-A mí me parece que en el fondo es una buena persona
-Si tú lo dices...Mejor será que entremos a clase
Las clases pasaron sin contratiempos, el timbre sonó anunciando el inicio del recreo y yo me dirigí a la sala de delegados tal y como me pidieron; toco a la puerta.
-Adelante -escucho desde adentro
-Nath,¿qué es lo que me falta?- pregunto sin rodeos
-Falta una foto tuya en la solicitud
-Que raro- murmuré para mí -Seguro que no está
-He revisado la solicitud varias veces y no la encuentro, sin la foto no puedes completar la inscripción
-Vale, no pasa nada, enseguida te la traigo
-Me alegro que no te hayas enfadado
-No tengo por que, sabes, creo que te esfuerzas demasiado, quizás debieras relajarte de vez en cuando, así evitarías estas cosas
-Lo intentaré
-Oye, ¿cómo es que sabes mi nombre? No recuerdo habértelo dicho
-Lo leí en la solicitud
-Amm, te importaría llamarme Lil
-No, en absoluto, pero,¿por qué?
-Lo prefiero y si no te molesta yo te llamaré Nath, es más corto y así es menos probable que se me olvide -el sonrió
Me dirigí a hacerme la foto, aún me daba tiempo, suspiré, pasarme mi descanso haciendo cosas nome agradaba nada. Me hice la foto y se la entregué a Nath, me dirigí a mi taquilla y vi a Ámber a mi lado.
-Creo que voy a descubrir que se trae entre manos-pensé
Empezó a reírse y me lanzó unas hojas, las miré y no podía ser, no habría sido capaz de...había usado mi fotografía del formulario, había echo copias y me había dibujado un bigote y una barba
-Bruja- le grité -¿Por qué has hecho esto?
Ella se rió : -Acaso no es obvio, es mi venganza por lo de ayer
-Esto no quedara así-dije mientras ella se daba la vuelta y se marchaba, como no, acompañada de sus dos perritos.
Ideé un plan y lo llevé  a cabo con tan mala suerte que la directora me pilló y como castigo tuve que quedarme a limpiar el pasillo después de clase. Limpiando llego al final del pasillo donde veo una sombra y lejos de asustarme me acerco a ella sigilosamente, la sombra parece darse cuenta de mi presencia y se dirige hacía mí, yo en defensa propia le golpeo con la escoba en la pierna, haciendo que se queje de dolor, acudieron otras dos sombras más y encendieron la luz.



Capitulo 3

Spoiler

-Que bruta eres- esa voz me resulta familiar, tras encenderse la luz descubro que a quien le he dado con la escoba no es otro que Castiel
-¿Y qué querías que hiciera si no sabía quién eras?
-¿Quizás preguntar?-ironizó
-Si claro, si eres un ladrón me lo vas a decir y me vas a dejar ir de rositas- dije con sarcasmo
-Vale ya -dirigí mi mirada hacia el lugar de donde provenía la voz y me di cuenta de que era Nath junto a otro chico de pelo gris.
-Hola me llamo Lysandro- se presenta, pero yo no le hago mucho caso y me quedo mirando fijamente sus ojos, algo de lo que parece percatarse -¿Les ocurre algo a mis ojos?
-No, nada simplemente que son de distinto color y me parecen...- Lysandro frunció el ceño, como si no le gustara que hablaran de sus ojos y Castiel creyendo que iba a decir algo que no debía intentó detenerme, pero no lo consiguió -...misteriosos- concluí mi frase para sorpresa de todos
-¿Misteriosos?- repitió Lysandro como si no lo acabara de comprender
-Si, misteriosos, al igual que tú - me encogí de hombros -No sé, como definirlo exactamente
-Creo que es el mejor comentario que te han hecho acerca de tus ojos- bromeó Castiel
-Por ciento me llamo Carmen, pero llamame Lil- me quedo pensando unos segundos -Puedo haceros una pregunta- ellos asintieron -¿Qué hacéis vosotros aquí tan tarde?
Me lo contaron todo y yo prometí no contárselo a nadie a cambio de que me dejaran asistir a sus ensayos, una vez hubieron terminado Nath me acompañó a casa.
-Parece que tus padres aún no han llegado- dijo mirando la casa completamente a oscuras
-Vivo sola- mi voz sonó más tosca de lo que hubiera deseado así que rápidamente esboce una sonrisa
-¿Y no te da miedo?
-¿Miedo de qué?
-De vivir sola
Agaché un poco la cabeza: -Será mejor que te vayas tus padres deben estar preocupados -dije fríamente
-¿He dicho algo te ha molestado?- me preguntó preocupado sin entender mi reacción
-No- mentí -Solo estoy un poco cansada -volví a mentir
Él se marchó y yo me encerré en mi cuarto, dos lágrimas resbalaron por mis mejillas, me las sequé rápidamente con el dorso de la mano y me acosté. No, no me daba miedo vivir sola, me daba miedo, me da miedo estar sola...me da miedo confiar en la gente y que luego me abandone que me dejen
sola...Adam aún sigo sin ser capaz de cumplir mi promesa.
Al día siguiente
Las primeras horas ya han terminado y estoy en mi taquilla guardando las cosas cuando se me acerca la bruja prototipo defectuoso de muñeca de Ámber y sus amigas, vienen sonriendo, eso no puede ser bueno. La bruja se planta ante mí y empieza a reírse de forma estruendosa,¿lo hace a propósito?
-No todo el mundo puede planear una venganza y que le salga bien -estaba claro que había venido a reírse de mí por lo de ayer -No todo el mundo puede ser igual que yo -volvió a reírse
-Es cierto -su risa cesó -No todo el mundo puede ser una cabeza hueca y aún así decir frases coherentes -empezó a ponerse roja, en ese momento apareció la directora
-¿Qué ocurre aquí?
-Nada- dije con tranquilidad -Simplemente estábamos hablando,¿verdad? -le sonreí a la bruja, lo que pareció enfurecerla más y se dándose la vuelta se marchó
-Carmen quisiera hablar contigo-dijo la directora
-¿De qué se trata?
La directora me dijo que debía apuntarme a algún club de la escuela y decidiéndome entre varios opte por el de jardinería.
-Hola,¿hay alguien? -no obtuve respuesta, me quede allí unos segundos admirando la belleza de las flores, en especial de  unas orquídeas
-Son preciosas,¿verdad?
-¡Ah! -un chico que había detrás mía empezó a reírse -No me des esos sustos -dije con un fingido enfado
-Lo siento,no quería asustarte- se disculpó -Me llamo Jade y soy el encargado de esto ¿y tú eres?
-Carmen, la chica que se va ha unir a este club, pero llámame Lil
-De acuerdo Lil, puedo preguntarte por qué te has unido a este club, no es que tenga mucha fama
-Por eso mismo, lo demás clubes estaban demasiado llenos y como aquí no había nadie pensé que sería más útil
-Me alegro que lo hayas hecho, la verdad es que me vendrá muy bien tu ayuda -sonreí ante sus comentario, me gustaba sentirme útil y ser de ayuda
-Oye Jade si algún día necesito pedirte flores,¿me las darás?
-Sí, claro
Dentro de poco iré a verte  Adam y te llevaré tus flores favoritas,¿te habrás enfadado conmigo por no haber ido antes? Supongo que no.



Capitulo 4

Spoiler

Estuve ayudando a Jade toda la tarde, trasplantando plantas, regando....
-No sabía que esto de la jardinería diera tanto trabajo- dije cuando hice todo lo que me mando
Él sonrió : -Gracias, sin tu ayuda no hubiera terminado tan temprano
Le miré y le devolví la sonrisa : -No tienes por que dármelas
Cogí mis cosas y entré en el instituto, espera encontrarme a cualquier persona menos a él
-¡Castiel!¡Qué haces aquí todavía?
-¿Tan raro te parece?
-Teniendo en cuenta que tu siempre te saltas las clases,sí
-Que graciosa-dijo con ironía
-No tanto como tú- él gruñó -No hagas eso que pareces un perro- bromeé
-Y tú,¿qué haces aquí?
-Te importa- rápidamente me arrepentí de haberlo dicho, no debía haber sido tan borde con él
-Solo era curiosidad- dijo un poco herido y molesto
Suspiré, debo, no, tengo que hacer todo lo posible para cumplir mi promesa : -Acabo de salir del club de jardinería, bueno todavía no me has respondido a mi pregunta- me miró inquisitivo -¿Qué haces aquí?
-Porque debería responderte
-Porque  te he respondido
-Nadie te ha obligado- el parecía divertirse con esto, pero a mí me estaba poniendo de los nervios
-Simpático- le dije con sarcasmo
-Mira quien fue a hablar- le saqué la lengua -Oh, venga, no te enfades, era solo una broma- dijo mientras se reía
-Tus bromas no tienen gracia,¿sabes?
-Estoy aquí porque la directora quería hablar conmigo,¿contenta?
-No- dije seria, él me miró sorprendido y no pude evitar sonreír -Pero no tan enfadada
Mientras hablábamos apareció Lysandro, el cual tenía que decirle unas cosas a Castiel en privado y ambos se marcharon. Todavía no quería volver a casa y entré en la sala de delegados con la certeza
de que Nath estaría todavía allí, y no me equivoqué.
-Hola Lil,¿qué haces aquí?¿Necesitas algo?
-Acabo de salir del club de jardinería, y no, no necesito nada, estaba aburrida y como sabía que estarías aquí quise distraerte un poco- él me miró confuso -Apuesto a que todavía no te has tomado ningún descanso
-No, pero...
-Nada de peros- casi ordené -Ahora te vas ha tomar un descanso y vas a hablar conmigo- no pude aguantar más y estallé en risas, algo en lo que Nath también me acompañó
-Bueno, supongo que me puedo permitir un respiro
Estuvimos hablando largo rato hasta que una chica entró, creo que se llamaba Melody
-Lo siento,¿interrumpo algo?
-No- dijimos al unisono un poco sonrojados
-No, pasa solo estábamos hablando- dijo Nath
-Tú te llamas Melody,¿verdad?
-Sí, tú eres Carmen, voy contigo matemáticas
-Es cierto- recordé -Llámame Lil, si no te importa, por cierto ¿qué haces aquí?
-Soy la delegada de mi clase y ayudo a Nathaniel de vez en cuando
-Entiendo, pues en ese caso mejor me voy y os dejo trabajar
Salí y nada más hacerlo escuché la puerta abrirse, me giré para ver quien era.
-Lil, me da un poco de vergüenza pedirte  esto, puesto que no te conozco mucho, pero...- parecía indecisa
-Melody, puedes pedirme lo que quieras, haré todo lo que pueda para ayudarte- estas palabras parecieron tranquilizarla
-Estoy muy ocupada y me preguntaba si podías recoger algunas firmas que nos faltan
-Claro...pero ¿para qué?
-Hemos hablado con los profesores para pedirles que nos puedan subir nota por estar apuntados a los clubes- la miré un poco confusa -Quiero decir, que si estas apuntada al club de música o baile cuente para subir nota en música, si estás en el club de jardinería cuente en geología, si estás apuntada en algún club de deportes cuente en gimnasia...
-Ya entiendo, me parece una idea genial,¿cuántas firmas nos faltan?
-Creo que siete
-De acuerdo, cuando las tenga todas te lo doy a ti, ¿no?
-No, debes dárselo a Nath
-Vale, enseguida me pongo a ello- dije con una sonrisa, ella me dió las gracias y volvió a entrar
No sería tan difícil encontrar siete personas para que firmen, ¿verdad?



Capitulo 5

Spoiler

Miré a todos lados en el pasillo en busca de alguna “víctima” que firmara, no parecía haber nadie hasta que reparé en una chica de pelo violeta.
-Hola- dije acercándome a ella decidida- ¿Cómo te llamas?
-Hola- dijo con timidez- Me llamo Violeta
-Encantada, yo me llamo Carmen, pero prefiero que me llames Lil
-Lil,¿por qué?- preguntó sin darse cuenta y rápidamente se ruborizó- No...no me lo digas si no quieres...
-Es por mi colgante- no le di importancia a su pregunta, no quería que se sintiera mal- ¿Puedo pedirte un favor?- ella asintió -¿Podrías firmar esto? Es una recolecta, por así llamarlo de firmas para que el hecho de estar apuntadas en los clubes nos pueda subir nota en la asignatura con la que tenga relación
-De acuerdo- sonrió y firmó
-Gracias- me despedí de ella y seguí buscando gente
Ya había fichado mi siguiente objetivo, una chica con un vestido verde que salía de la sala de
profesores,¿que haría allí?
-Hola- me acerqué ha ella por la espalda y al saludarla dio un respingo-¿Qué haces?
-No vuelvas a hacer eso- me miró- Eres Carmen,¿verdad?, pero prefieres que te llamen Lil, al parecer por esas esfera lila que llevas colgada al cuello, yo soy Peggy, la reportera del instituto, y siempre estoy enterada de todo
-Me he podido percatar de eso, por cierto, ¿qué hacías en la sala de profesores?
-No es asunto tuyo, ¿querías algo o solo venía a preguntar?
-Quería pedirte que firmaras esto- le señalé el papel- Ya sabes para que es ¿no?
-Por supuesto, pero a mí no me hace falta subir nota, así que no tengo porque firmar
-Venga por favor- viendo que eso no surgía efecto opté por otro método- O firmas o me dices que hacías
-Y si no elijo ninguna de las dos
-Se lo contaré a los profesores
-No te servirá de nada, fueron ellos quienes me dieron las llaves, y ahora si me haces el favor y me dejas tranquila...
-No pienso irme hasta que firmes o me digas lo que hacías
Suspiró: -Si firmo ¿te marcharás?- asentí- Está bien...pero que sepas que no te voy a contar lo que hacía
-No me hace falta ya lo sé- me miró extrañada- Eres reportera, que otra cosa ibas a hacer si no es investigar- sonreí, cogí el papel y me marché, ya tenía dos firmas en menos de cinco minutos, la cosa no marchaba mal.
Conseguí cuatro firmas más sin mucho esfuerzo, una de ellas era de una chica con ojos verdes, Karla, creo que era amiga de la bruja rubia, ¿cómo era posible que alguien fuera capaz de aguantar a  la bruja odiosa esa? Llegué a pensar que no firmaría el papel, pero para mí sorpresa si lo hizo,¿ será humana? Otra firma la conseguí de una chica que no dejaba de llamarme “pequeña”, ¡¿Qué edad creerá que tengo?!, no soy tan “pequeña”; las dos últimas firmas pertenecieron a Lysandro y Jade.
Ya tenía casi todas las firmas, solo falta una, ¿pero quién quedaba por firmar? Miré el papel haciendo un recorrido con la vista por todas la firmas, parecía que todos había firmado ya. Salí al patio y allí vi a Castiel, no recordaba haber visto su nombre en la lista de firmas, volví a mirar y complacida me dirigí hacia él esperando que firmará, de este modo ya tendría todas las firmas.
-Castiel- le llamé para captar su atención
-Mmm....¿Qué quieres ahora?
-¿Podrías firmar esto?
-¿Qué es?- le explique de buen grado, esperando que así firmara, de lo que se trataba, él miró el papel pensativo y yo me estaba alegrando, pensaba que firmaría el verle así...mi gozo en un pozo
-¿Por qué no firmas?
-Porque me parece una tontería, a mí me da igual
-Pero,¿acaso no estás apuntado en ningún club?
-Sí, en el de música y en el de baloncesto
-Entonces, deberías firmar, así subirías nota en música y en gimnasia
-No me hace falta subir nota en música me da igual y en gimnasia voy bastante bien, no me hace falta subir nota- me miró de forma burlesca- Pero creo que a ti si te vendría bien subir nota en gimnasia- rió
-¡¿Qué?!- no me lo podía creer- ¿Por qué has dicho eso?- estaba claramente enfadada
-Acaso no es obvio- le mandé una mirada asina- Debes ir fatal en gimnasia para haberte metido en el club de....¿de jardinería?- volvió a reír, estaba claro que lo hacía para hacerme rabiar
-¡Que sepas que soy tan buena como tú o incluso mejor que tú en cualquier deporte!
-Así, eso habrá que verlo
-Cuando tú quieras
En ese momento apareció un chico con una equipación de baloncesto
-Hola Castiel- después de saludarle me miró a mí- Hola, tú debes de ser la nueva,¿no?- asentí- Me llamo Dajan, soy el capitán del equipo de baloncesto
-Hola, soy Carmen, pero llámame Lil- me presenté como de costumbre, después una idea me cruzó la cabeza, miré a Castiel- Te propongo un trato, hagamos un partido de baloncesto, si gano yo firmas el papel, si ganas tú no te vuelvo a molestar nunca más con nada que tenga que ver con el instituto- el titubeó, pero al final aceptó
-Que os parece si yo soy en árbitro- propuso Dajan, ambos aceptamos- Además se me ocurre otra cosa, por qué no mejor hacemos tiro a canasta, tardaréis menos tiempo, tres tiros, quien anote más puntos gana- yo estaba conforme, y el pelirrojo parecía que también
Entramos en el gimnasio, era bastante grande y parecía serlo más estando vacío. Dajan me pasó una pelota, empezaría tirando yo, Castiel se colocó debajo de la canasta, parecía querer ganar, pero yo no estaba dispuesta a perder, mi orgullo no me lo permitía. Mi primer intento de canasta fue fallido, él sonreía, solo me quedaban dos intentos, no podía volver a fallar. Me volví ha acercar como la primera vez, y aunque intentó detenerme no lo consiguió, ni tampoco la última. Castiel parecía enfadado, le pasé la pelota y antes de que pudiera darme cuenta ya había anotado su primera canasta, volvió a intentar marcar como la primera vez, pero viendo sus intenciones fui más rápida y le paré, me miró.
-Pareces sorprendido, no creerías que te iba a dejar marcar tan fácilmente, además, antes me subestimaste, creyendo que por para mi primer tiro pararías el resto.
-Tú tampoco debes confiarte, aún me queda un tiro, sin encesto quedamos empate, pero si encesto desde aquí...- dijo poniéndose en la línea de los triples-... habré ganado- lanzó la pelota, yo salté los más alto que pude, pero lo único que hice fue rozarla, miré como la pelota se dirigía al aro y...¡rebotaba en él!
-¡Bien!
-¿Cómo?- la cara del pelirrojo era un poema, Dajan aunque sorprendido, no paraba de reírse
-La rozé con los dedos- dije mostrando mi mano con la uña rota y la yema de los dedos un poco arañada- Ahora cumple con el trato, firma el papel
-Está bien- resopló, firmó, aunque no muy contento, quizás por haber perdido
-Anímate Castiel, debes admitir que es buena- intentó animarle Dajan
-Si...la verdad es que no se le da mal
Yo me marché con una sonrisa victoriosa en mis labios, lo había conseguido, ya tenía las siente firmas.



Capitulo 6

Spoiler

Pese a que había estado toda la tarde ayudando a Jade, y después le eché una mano a Melody para recoger firmas, aún no era demasiado tarde, entré en la sala de delegados, Nath aún se encontraba allí.
-Hola Nath
-Hola Lil,¿ qué haces todavía por aquí?
-¿Te molesta?- arqueé un poco las cejas
-No,no, en absoluto, es solo que me parece un poco extraño, nada más,¿quieres algo?
-Si, venia a darte esto- le entregué el papel
Él se quedó mirando mi mano: -¿Qué te ha pasado?- me tomó la mano
-No, es nada, ha sido cosa de Castiel
Su expresión se puso seria de repente, nunca le había visto así: -No me digas que Castiel....
-No,no- le interrumpí- No es lo que piensas- conté a Nath lo ocurrido con Castiel , poco a poco su expresión se fue relajando.
Deje al rubio en la sala de delegados,¿cómo podía soportar estar ahí todo el día? Yo me agobiaría mucho... estaba en el pasillo y allí encontré a Iris enfrente de su taquilla con un libro.
-El diario de Ana Frank- leí mientras me acercaba a ella- Yo también lo he leído, ¿qué te parece?
-La verdad...es un poco triste- se quedó pensativa- Dices que lo has leído- asentí-¡Genial! ¿Por qué no te vienes conmigo al club de lectura?
-Me encantaría, no sabía que había un club de lectura, pero....ya estoy apuntada en el club de jardinería- en mi voz había un poco de desilusión
-No pasa nada, puedes apuntarte a dos clubes, siempre que asistas a los dos con regularidad y no te coincida en los horarios- tras su explicación recordé que Castiel me dijo que estaba apuntado a dos clubes, el de música y el del baloncesto.
Fui con ella hasta el final del pasillo, después entramos en un aula un poco pequeña, la ventana daba al patio y dejaba entrar los últimos rayos de sol de la tarde, había varias personas reunidas en círculo, una chica de cabello azul claro saltó de su asiento y vino hasta nosotras y nos dió un gran abrazo a las dos.
-Iris, que alegría que hayas traído una nueva compañera- luego me miró- Hola me llamo Mai- dijo cogiéndome las manos- Espero que seamos buenas amigas...vaya se me ha olvidado tu nombre¿cómo era?
-Lo cierto es que no te lo he dicho
-Ya decía yo
-Me llamó Carmen...- me interrumpió
-Carmen, Carmen, Carmen...listo ya no se me olvida
-Si no te importa preferiría que me llamaras Lil
-Como tú quieras- volvió a hacer lo mismo que antes para recordar mi nombre
Miré a Iris un poco extrañada,¿qué demonios le pasaba a esta chica?
-No te preocupes es así con todo el mundo, ya te acostumbraras
Me senté entre Iris y Mai, hablamos sobre lo que nos pareció el libro, la opinión de cada uno, que cambiarías o mejorarías, tras terminar la reunión acordamos quedar la semana siguiente con uno nuevo:La sombra del viento
Cuando salí del instituto ya era bastante tarde, había anochecido, me despedí de las chicas y me dirigí a mi casa, pero alguien me detuvo.
-Espera Lil- era Nath- ¿Quieres que te acompañe?- me preguntó sonrojado
-No es necesario si no quieres, vivo cerca
-No me importa- empezamos a caminar- Quería preguntarte algo,¿puedo?
-Claro
-¿Por qué vives sola?- me paré en seco ante su pregunta- Lo siento, no quería molestarte con mi pregunta
-No es eso, es solo que....-solo que no se si puedo confiar lo suficiente en ti, en mi cabeza había miles de excusas para no tener que responder a su pregunta- No me gusta hablar del tema
-Vale, lo comprendo, pero quiero que sepas una cosa- me miró a los ojos- Puedes confiar en mi- dijo con una sonrisa
De pronto me llevé las manos a la cabeza y cerré los ojos fuertemente, las piernas me empezaron a fallar y sentía el corazón oprimido, deje que Nath se acercara a mí para ayudarme.
-¡Lil! ¿Estás bien?- se notaba la preocupación en su cara
-Si... no... te... preocupes- dije con la voz entrecortada, claramente mentía, mis ojos se estaban hincando queriendo soltar la lágrimas que con mucho esfuerzo intentaba retener, no quería que él me viera así, aparte la cara- Te...tengo que irme....mañana nos vemos- me separé de él y eché a correr hacia mi casa.
Veía el camino un poco borroso por culpa de las lágrimas que conseguían salir.
Entré en mi casa y me recargue unos segundos contra la puerta, miré en la mesilla que había a mi izquierda, en ella había una foto mía junto a un chico de cabello castaño, la cogí y sin poder aguantar más empecé a llorar.
-Lo... siento mucho.... Adam... de verdad ….que lo siento- susurré entre sollozos.



Capítulo 7

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Ring...Ring...Desperté un poco sobresaltada por el  despertador, aún no me había acostumbrado, lo apague y exhalé un profundo suspiro, una pregunta no dejaba de repetirse en mi mente, ¿qué le diría a Nath? Seguramente me preguntaría por mi reacción de anoche, ¿debía decirle la verdad? ¡NO!
No podía decírsela, no todavía, volví a suspirar, que haya pasado un año y todavía no sea capaz de cumplir mi promesa, patético, ¿verdad?
Miré el reloj de nuevo...¡Maldición! Se me hacía tarde. Rápidamente me vestí y salí corriendo en dirección al instituto. Por suerte llegué antes de que tocara la campana aunque para ello tuve que sacrificar mi desayuno.
-Hey, Lil- oí como me llamaban, miré a mi derecha , era Mai, quien me hacía gestos para que me acercara hacia donde estaba ella y las demás- Pensé que ya no ibas a venir- me extraño que se preocupara, apenas nos cocíamos de un día- Hoy voy a pasar todo el día contigo, tenemos que conocernos mejor,¿qué te parece?- me preguntó cogiendo mi mano y mirándome emocionada
-Eh...pues...¿bien?- escuché una risa general en el grupo, Iris, Violeta y Melody, se estaban riendo, también había otra chica de pelo violeta que no había visto antes, que aunque no reía tenía una sonrisa en el rostro.
-Debes caerle muy bien a Mai para que sea así contigo- habló ella -Por cierto mi nombre es Andrea, encantada.
-Encantada de conocerte, yo soy...
-Tú eres Lil, la chica nueva, aunque no es así como te llamas, prefieres que se dirijan a ti por ese nombre- me interrumpió, mi cara reflejaba mi asombro -Soy reportera en este instituto, por eso te conozco
-¿Eres amiga de Peggy?
Se puso seria: -Yo jamás seré amiga de una cotilla como esa
-Andrea y Peggy son las mejores reporteras del instituto, compiten continuamente y su estilo a la hora de buscar noticias es muy distinto por eso se llevan mal- me explicó Iris- En otras palabras, son rivales
-Pero aunque sean rivales pueden llevarse bien,¿no?
-No es su caso- intervino Melody
La campana sonó anunciando el inició de las clases, que pasaron monótonas, aburridas y eternas;  más aún con el estómago vació. Salí al patio alegre de poder comerme mi desayuno hasta que recordé que me lo había olvidado, y peor aún, no llevaba dinero.
Me senté en un banco del patio esperando a que llegaran las demás. Era extraño que en tan poco tiempo hubiera hecho amigas, sonreí, quizás el momento de cumplir mi promesa estaba cerca.
Tan sumida en mis pensamientos estaba que no me di cuenta de que alguien se había sentado a mi lado hasta que me dió un pequeño empujón.
-Eh, ¿por qué has hecho eso?- me giré para ver quien había sido- Castiel- sonreí de forma burlona- ¿Esa ha sido tu forma de vengarte por que ayer te vencí?
-No soy de esa personas, además fue la suerte del principiante- una sonrisa burlona se formó en sus rostro
-No lo creo, te gané, ya te lo dije, soy mejor que tú- resalte ese tú- en cualquier juego
-Entonce,¿por qué no te has apuntado a ningún club deportivo?
-Pues, porque me daba pereza tener que hacer gimnasia, por otro lado, no me gustan mucho los deportes
Castiel no pudo evitar echarse a reír, mi estomagó rugió exigiéndome comida, yo me sonrojé y el
pelirrojo pasó de reírse a soltar grandes carcajadas.
-No te rías- dije tan roja como su pelo
-Creo que tienes hambre, anda toma- me dió una bolsa de patatas- La compré esta mañana, pero creo que a ti te hace más falta
Iba a rechazarla cuando mi estomagó rugió de nuevo diciéndome que no era una buena idea:
-Gracias.
La campana sonó anunciando el fin del recreo y el inició de las clases, me levanté del banco y
Castiel hizo lo mismo.
-¿Vas ha entrar a clase?
El simplemente sonrió : -No lo creo
Quise preguntarle donde iba, pero alguien me detuvo llamándome, era sin duda, la persona que
menos quería ver ese día.
-Lil, ¿te encuentras mejor?¿Qué te pasó ayer?¿Por qué te fuiste así?
-Nath...-que debía decirle- Ehh...si me encuentro mejor, no te preocupes- con suerte se olvida de las otras dos preguntas
-Me alegro mucho, pero ¿qué fue lo que te pasó?
Vaya, pues no se ha olvidado: -Pues...estaba un poco cansada por el partido de baloncesto y...y...me mareé...- reí un poco
Él se puso serio: -No me mientas, ¿qué fue lo que te pasó?¿Fue algo que yo dije?
-No, Nath, no fue eso
-¿Entonces qué?
-Lo siento Nath- miré al suelo- No puedo decírtelo, simplemente no puedo
-¿Por qué no?
-Es algo que tiene que ver con mi pasado, algo que quiero olvidar- una lágrima rebelde resbaló por mi mejilla- Algo que...que no puedo contar, al menos no todavía
Relajó su expresión y sonrió: -Está bien, cuéntamelo cuando puedas, pero por favor, no vuelvas a darme un susto como aquel, ¿vale?
-Vale- levanté mi cabeza y sonreí
Él acercó su mano a mi mejilla y la limpió: -Sea lo que sea no te preocupes, yo estoy aquí- acto seguido me dió un fugaz besó en la mejilla, me quedé paralizada, pude notar como mi cara se ponía roja y como él también estaba rojo- Bu...bueno, me tengo que ir, luego nos vemos
Yo me quedé ahí unos minutos más tratando de asimilar lo que acababa de ocurrir, ¿podía ser que...? No, no era posible o tal vez si.



Capitulo 8

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Las siguientes horas pasaron normales o casi, mi cabeza no dejaba de darle vueltas al reciente..¿beso? Si es que se le puede llamar así con Nath, quisiera ir a hablar con él para poder aclarar todo esto, pero una parte de mí no quiere ir, venga Lil no seas cobarde ya has llegado hasta aquí, estás enfrente de la puerta ¡venga! ¿A qué esperas? Vamos entra.
Entré dispuesta a hablar con él, pero una cosa llevo a otra y al final... acabamos hablando de todos lo temas habidos y por haber menos del que quería.
-Nathaniel la directora sigue esperando a que le lleves los documentos- dijo mientras entraba
-Se me había olvidado, gracias por recordármelo Melody. Luego nos vemos Lil- me dedicó una sonrisa
-Creo que le gustas a Nath- me susurró la ojiazul por la espalda
-¿Qué?¿Por qué dices eso?- me sonrojé
-Está claro, se nota mucho, ¿a ti ta gusta?- inquirió
-¿A..a...mí? Pues...no lo sé- habían pasado tantas cosas desde aquel día que no me había planteado la idea de que me gustara alguien, y sinceramente, no estaba segura de que me gustara Nath, no es que me gustara otro chico para nada, pero...
-Lil, Lil...-Melody me sacó de mis pensamientos- ¿Estás bien?
-Si, si, no es nada, me despisto con mucha facilidad- reí un poco- Me tengo que ir, hasta mañana- dije mientras salía por la puerta
-Hasta mañana
….

Faltaba poco más de 1 hora para acudir al parque donde había quedado con Mai, como no tenía nada que hacer decidí ponerme a ordenar la casa, raro, sí, pero nadie lo iba a hacer. Decidí empezar por el armario;estaba lleno de libros, me encanta leer, y trastos que no utilizaba pero que no quería tirar, supongo que siempre pasa. Mirando en una de las cajas encontré mi librera verde, la nostalgia y la tristeza me embargaron, y un nombre se repetía en mi cabeza, era extraño que todo me recordara a él, la abrí y sonreí con amargura, allí estaba escrita mi historia, bueno, más bien estaba escrita a medias, hacía ya un año que no escribía. Terminé de ordenar el armario y decidí ir al parque, aún no era la hora acordada así que aproveché para escribir un rato, él siempre me decía que si no podía contarle a nadie mis sentimientos mejor los escribiese en forma de historia, así me desharía de ellos y no me sentiría tan aprisionada y la verdad es que tenía razón, empecé a escribir, muchas cosas habían pasa este último año, quizás demasiadas, pero no me podía hundir, debía ser como el corcho en el agua, siempre salir a flote, poco a poco empecé a sentirme más aliviada tal vez no era tan eficaz como contárselo a una amiga, pero por el momento no podía hacer otra cosa.
Paseaba tranquilamente con el lápiz dando vueltas entre mis dedos, hasta que sentí un fuerte empujón en la cintura y lo siguiente que vi fueron mis manos apoyándose en el suelo para evitar que fuera mi cara.
Me giré sobre mi misma para encarar a quien me había empujado y devolvérsela, pero me encontré con un perro...¡un perro! Me quedé un poco sorprendida, tanto que no me había percatado de quien era, escuché una risa que me resultaba familiar, miré tras el animal, y como no, no podía ser otro que...
-Podías tener más cuidado con tu perro
-No era yo quien caminada distraído- ironizó
-No yo quien había sacado a pasear al perro- le devolví la ironía
-Vale, perdona, ¿estás bien?
-¿Tú que crees?
-¿Te duele?
-¿El qué?- él señaló mi rodilla, estaba lastimada, no me dolía aunque había notado un pequeño escozor- Para nada-  me tendió la mano y yo la acepté
-¿Qué ibas mirando tan absorta?
-Más bien escribiendo- dije mostrando mi lápiz y la libreta
-¡Lil!- escuché un grito a mi espalda, antes de poder girarme sentí una gran peso que me hizo perder el equilibrio y volví a caer al suelo.
-¡Eh!-grité notando un peso encima mía- ¿Te puedes quitar?
-Perdona Lil, no pensé que fueras a perder el equilibrio- dijo mientras se levantaba con ayuda de Andrea,¿qué hacía ella aquí?
-Teniendo en cuenta que ha sido de repente- Castiel me volvió a tender la mano para ayudarme
-Te avisé- dijo encogiéndose de hombros
-¡Pero si no me dió tiempo ni a girarme!-me agaché a recoger mis cosas
-Bueno...-hinchó los mofletes como una niña pequeña y yo no pude reprimir la risa- ¿Qué hacías?- miró a Castiel- No me digas que querías tener una cita con ella- fingió enfado y me abrazó- Pues que sepas que ella es solo para nosotras...al menos por hoy
-¡¿Qué?! No líes las cosas, simplemente nos hemos encontrado aquí- dijo con un sonrojo
Mai, me miró y yo asentí para corroborar lo que decía Castiel: -Bueno si es así no pasa nada- empezó a reírse
Nosotras nos marchamos dejando a Castiel en el parque junto a su perro,¿cómo se llamaba? Creo que no se lo pregunté. Estuvimos toda la tarde paseando por las calles, yendo de compras, fuimos a la tienda del hermano de Lysandro, no sabía que tenía un hermano, además también es el novio de
Rosalya. También estuvimos tomando unos dulces en una cafetería cercana al parque.
-¿Te molesta que haya venido ella?- me preguntó Mai, negué con la cabeza- Es me pidió venir también porque decía que quería conocerte
-No digas eso- gritó Andrea algo sonrojada, giró la cabeza y añadió- Solo dije que si podía ir, que me apetecía estar con vosotras nada más.
Me contaron varias cosas sobre ellas, como por ejemplo: Mai no soporta a la bruja de Ámber, aunque no es de extrañar, vive con sus padres en un piso, es vecina de Iris, la cual conoce desde pequeña por eso se llevan tan bien, le gusta leer y hacer deporte, también pude comprobar que tiene poca paciencia, pues se desesperó varias veces mientras estábamos de compras, que es muy extrovertida y simpática y sobre todo que es muy impulsiva; por otro lado Andrea me contó que también vivía con sus padres en una casa cerca del instituto, pero que veía poco a su padre porque trabajaba mucho, le encanta su trabajo de reportera aunque no publique todo lo que sabe, aparte también le gusta la fotografía y salir a pasear, tiene más paciencia que Mai, es un poco callada y prefiere la tranquilidad. Me preguntaron cosas sobre mí, algo que por el momento preferí evadir, y aunque lo notaron prefirieron no insistir, algo que agradecí profundamente, lo pasé bastante bien con ellas, quizás con el tiempo consigamos conocernos más.
-¿Te ocurre algo?- preguntó Andrea, negué con la cabeza- Bueno, mañana nos vemos
-Hasta mañana- se despidió la peliazul con un efusivo abrazo
No quería reconocerlo;sin embargo me preguntaba porqué Mai se comportaba así conmigo, no era que me molestara pero....Según Iris es así con todo el mundo por el contrario Andrea dijo que debía caerle muy bien para que fuera así conmigo, debía confiar en ellas o por el contrario debía seguir siendo tan suspicaz, ya lo decía el refrán “Desconfía y acertaras”, aún así....una llamada me sacó de mis pensamientos, miré el número, estaba claro que era extranjero,¿quién sería?
Su voz me dejó helada, no esperaba que llamara, al menos no a mí...



Capítulo 9

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-Pa...¿papá?- ¿Por qué?¿Por qué me llamaba a mí?¿Acaso no le dejé lo suficientemente claro cuando se marchó que no quería volver a saber nada de él?- ¿Qué quieres?- mi voz sonó fría como el hielo
-¿Hay alguien contigo?- su voz sonaba preocupada
-No- le respondí le respondí fríamente
-Puede que dentro de un tiempo te llegué un paquete...
-¿Un paquete?- le interrumpí
-Si, cuando ocurra guárdalo bien, me oyes, guárdalo en un lugar seguro.
-Va...vale- mi voz se ablandaba poco a poco dando paso a la preocupación
-Puede que después te llamé para que me lo devuelvas...si...si algo me ocurriese prométeme que no dejarás que se lo lleven- la preocupación de su voz dió paso al temor
-¿Qué se lo lleven?¿Quién?
-Prométemelo
-Pero...
-¡Prométemelo!
-Vale, vale, te lo prometo
Oí un suspiro de alivio al otro lado del teléfono: -No le cuentes nada de esto a tu madre, cielo, siento mucho no haber sabido elegir bien, me alegro que tú hayas sido más inteligente y tomarás la decisión correcta. Recuerda que os quiero mucho, a ti y a tu madre, pase lo que pase no lo olvides. Lo siento de verdad- antes de que pudiera decirle algo colgó, volví a llamar a ese número pero no funcionó, debió de llamar desde una cabina. Esto me dejó bastante preocupada, ¿por qué se arrepentía hora?Y si de verdad lo hacía ¿por qué no volvía?

…....

El sonido estridente del despertador me avisaba de que ya era la hora de despertarse, aunque a mí no me hacía falta, aquella noche apenas había conseguido dormir, la apagué y me quedé mirando el techo de mi habitación.
Ya había pasado un mes desde que llegué al Sweet Amoris, un mes en que pude conocer mejor a mis compañeros, los cuales se habían convertido en grandes amigos, Mai y Andrea eran mis dos mejores amigas, ya les había contado algunas cosas sobre mí, pero no todas, Melody, Violeta e Iris, también se habían convertido en buenas amigas, Lys, que así había decidido llamarle para abreviar también era un gran confidente, pese a que no le contaba muchas cosas, con Castiel había desarrollado una relación un tanto extraña, siempre estábamos peleándonos y al segundo después riendo y con Nath, bueno, las cosas con él eran más extrañas aún.
También había pasado un mes desde aquella extraña llamada de mi padre y aún no había recibido nada, quizás me preocupe demasiado; pero aquello no era lo que ocupaba mi mente esta mañana, aquello solo consiguió evadir por unos segundos el pensamiento que me había estado acosando toda la noche, era hoy, sin duda, hoy era aquel fatídico día.
No tenía ganas de ir al instituto y fingir que estaba bien, hoy no, pero no me quedaba más remedio,
se le prometí a mi madre, sonreí amargamente. Miré el reloj, no había duda, llegaría tarde, aún así no me dí ninguna prisa, me vestí con tranquilidad y salí hacia el instituto sin desayunar, no tenía hambre.
Como supuse no había nadie los pasillos, toqué la puerta, alguien desde dentro me avisó de que podía entrar.
-Señorita llega usted tarde- la voz del profesor de matemáticas sonaba aún peor aquella mañana- ¿Qué tiene que decir al respecto?
-Lo siento mucho, no volverá a ocurrir- me disculpé sin ganas
-Por supuesto que no, debe traerme escrito para mañana 100 veces no llegará tarde a clase y deberá quedarse después de clase para repasar- meditó unos segundos- Pero por las buenas referencias que tenemos de su anterior instituto esta vez lo pasaré por alto, solo tráigame mañana las copias
-De acuerdo- dije aliviada, esa tarde no me podía quedar a nada, tenía un asunto muy importante que resolver.
Me senté al lado de Mai, con quien compartía la clase de mates.
No tenía ganas de aguantar al profesor de mates con sus interminables explicaciones,  apoye mi barbilla en la mano y miré por la ventana dejando que los recuerdos inundaran mi mente.
-¡Eh!- grité de pronto cuando alguien me movió la mano haciéndome bajar de las nubes en picado, para recordar rápidamente que estábamos en clase- Lo...lo siento mucho- dije sonrojándome, mi amiga me miró extrañada, supe por su mirada que el profesor había estado llamándome un buen rato
-Ya que no le interesa la clase lo mejor será que se marche  y la recuperá al finalizar la jornada
-¡¿Qué?! No
-¡Se atreve a contradecirme señorita!- el profesor estaba completamente furioso
-No, no es eso...- me interrumpió
-Fuera de aquí, ahora- ordenó
Suspiré y salí del aula, debía pensar una manera de faltar al castigo sin que me expulsaran, hoy tenía que verle, no podía faltar, no hoy



Capítulo 10

Spoiler

Decidí subir a la azotea para despejarme y pensar.
-Vaya, vaya, saltándote las clases, ¿eh?
Era Castiel, por un momento me pregunté que hacía aquí, rápidamente me di cuenta de la respuesta, estaba en la azotea, su lugar favorito según había escuchado para saltarse las clases, y bueno, simplemente era él.
-Yo nunca me salto las clases- suspiré- El profesor de mates, el señor Zowall, me expulsado de la clase por no estar atenta- escuché como se reía- No tiene gracias,¿sabes? Me ha castigado y esta tarde tengo algo muy importante que hacer...¿si me salto el castigo me expulsaran?
-Si es del señor Zowall estoy seguro de que sí
Suspiré de nuevo, ¿que debía hacer?, sentí como me miraba: -¿Ocurre algo?
-¿Qué es eso “tan importante”...- enfatizó aquellas palabras-...como para querer saltarte el castigo?
Le miré dudosa, ¿qué debía hacer? Había pasado un año , pero aún así era algo que no me gustaba contar, ya era doloroso vivir con aquello en silencio, más aún cuando al hablar de ello tus palabras cobraban vida haciéndome recordar con cada pequeño detalle y con ello el fatídico desenlace.
Le miré de nuevo, creo que notó tristeza en mis ojos, luego aparté la mirada deleitándome con las vistas que había desde allí: -No quiero hablar del tema
Supongo que sí debió de notar la tristeza en mis ojos o en mi voz, no estoy muy segura de que haya sonado normal, puesto que no me volvió a preguntar por el tema.
Pasamos el resto de la hora sin volver a hablar, pero no era un silencio incómodo, trasmitía sentimientos de apoyo...o quizás yo lo quise ver así. El timbre sonó dando paso a una nueva hora de clase.
-He de irme- dije no muy convencida, la verdad, quería quedarme ahí- No quisiera que me volvieran a castigar- intenté sonreír
-¿Por qué te importan tanto las clases?- inquirió el pelirrojo cuando ya estaba en la puerta
-Sinceramente no me importan, pero le prometí a mi madre que no faltaría a ninguna
-Eres de las que cumplen las promesas- dijo en tono burlón
-Soy de las que la intentan cumplir
Quería hablar con el profesor de mates antes de que se fuera de clases, había adquirido la costumbre de martirizarnos con 10 minutos más de clases cada vez que sonaba la campana, costumbre que hoy le agradecía.
Entré cuando ya había salido todos esperando poder convencerle de que aplazara mi castigo, para el siguiente día.
-¿Señor Zowall?
-¿Desea algo señorita Carmen?
Parece que aún sigue enfadado: -Me preguntaba si podría aplazar el castigo para el lunes, esta tarde tengo un asunto muy importante que atender y no quisiera llegar tarde...
-Claro, no hay problema, podrá asistir al ese asunto suyo tan importante
-¿En serio?- pregunté con desconfianza
-Por supuesto, tendrá toda una semana para poder encargarse de esos asuntos
-Pe...pero
-Señorita es muy simple o está aquí cuando acaben las clases para cumplir su castigo o está una semana expulsada
Desistí, estaba claro que no me iba a quitar el castigo, lo único que había conseguido era enfadarle aún más.
-¿Te ocurre algo?- alcé la vista para ver quien me hablaba, era Mai, la preocupación se reflejaba en su rostro
-Si...no te preocupes
-En serio Lil, ¿qué te ocurre?
Siempre nos consideramos personas sinceras hasta que nos preguntan como estamos, una pregunta muy sencilla e inocente pero que nos hace mentir, raro,¿verdad?  De pronto una idea cruzó mi mente, me marché de allí, sin despedirme oyendo a Mai hablarme mientras me alejaba, mi destino estaba claro...la sala de delegados.
Toqué la puerta, puede que tuviera prisa pero no había olvidado mis modales, una voz desde dentro me avisó de que podía pasar.
-Nath...-miré a todos lado cerciorándome de que estábamos a solas-...necesito que me hagas un favor.
Él se sorprendió, pero accedió: -¿De qué se trata?
Fui clara y directa: -El señor Zowall me ha castigado, pero hoy no puedo asistir al castigo porque tengo algo muy importante que hacer- intento interrumpirme, pero no le deje- no te voy a pedir que hables con él para que me quite el castigo, te pido que hables con él para que no me expulse, haz todo lo que sea necesario, pero por favor que no me expulse.
Creo que decir que se quedó sorprendido es decir poco: -Lil, ¿te das cuenta de lo que me pides? Soy el delegado principal mi deber sería ir a comunicárselo a la directora ahora mismo y que te expulsen
-Lo sé, he venido aquí sabiendo que tu deber es hacer eso y aún así te lo pido, por favor Nath...- le miré a los ojos, él apartó la cara sonrojado
-Va...vale, pero al menos dime el motivo
Miré al suelo: -Hace tiempo me dijiste que podía confiar en ti, si es así demuéstralo, no me preguntes por qué, simplemente hazme ese favor, se que te pido mucho, pero no se a quien recurrir
Él suspiró: -Está bien
Salí sonriente, ahora ya podía ir tranquila a visitarte. Las clases se pasaron más lentas que de costumbre, varias veces me llamaron la atención por estar distraída lo que hacía que la preocupación de mis amigas fuera en aumento. El timbre que anunciaba el fin de las clases me sacó de nuevo de mis pensamientos, recogí rápidamente para evitar el interrogatorio al que me iba a someter Mai y fui a mi taquilla a guardar mis cosas cuando noté a alguien detrás mía.
-Lys- me extrañé que fuer él, pensaba que se trataría de Mai
-Hoy has estado muy despistada
-¿Tú crees?- le pregunté intentado restarle importancia
-Castiel me ha contado vuestra breve conversación en la azotea...sabes...-me miró con sus ojos bicolor-...a veces es mejor contar las cosas
No podía creer lo que oía, será hipócrita el tío, cerré mi taquilla con fuerza:- Sabes, a veces es mejor no desvelarlo todo
-Tienes razón- ¿Qué? Ahora me daba la razón- Siempre y cuando sea algo que no te quema por dentro- se dió la vuelta y se marchó, tal y como había venido, silenciosamente.



Capítulo 11

He dividido este capitulo en dos partes, porque en la segunda hay un cambio de narrador
1º parte

Spoiler

Me quedé pensando en lo que dijo Lys, puede que tuviera razón, movía la cabeza, ¿para qué contarlo? Era algo que ya pasó, el hecho de hablarle de ello a alguien o no, no haría que las cosas cambiasen, seguirían siendo iguales y ¿para qué reavivar viejos recuerdos que dañen el corazón?
-¡Eh Lil!- me giré para ver quien me llamaba, era Ken- ¿Sabes que día es hoy?- me preguntó sonriente
-Nunca lo olvidaría- dije con tristeza ¿cómo podía estar así de alegre? La sangre empezó a hervirme,no soy una persona violenta pero si no me marchaba de allí pronto le rompería las gafas- Hoy es el aniversario de...de...-no podía decirlo sin que se me quebrara la voz-...de aquello
Su cara cambió por completo: -Es cierto, no lo recordaba-¿no?¿entonces a qué venía la pregunta?- Te lo pregunté porque hoy es el estreno de la nueva peli de aliens y dijiste que vendrías a verla conmigo.
-Lo siento Ken, pero hoy no puedo, otro día, ¿vales?
-Pero es que las entradas eran para hoy
Estaba empezando a enfadarme, ¿cómo podía pensar en una peli?: -¿Por qué no se lo pides a Iris?-
Antes de que pudiera decir algo más me marché de allí.
Salí al patio en dirección al club de jardinería, encontrándome con Castiel por el camino
-¿No estabas castigada?
-Tú mismo lo has dicho estaba- respondí sin pararme
-Te estás volviendo una rebelde- dijo con mofa
-Dentro de poco me confunde contigo- respondí a su burla
-¿Jade?- llamé entrando en el jardín
-¿Sí?- dijo mientras salía de detrás de unas macetas
-Recuerdas que cuando llegué aquí te pregunté si podía pedirte flores cuando las necesitara- él asintió- Bueno pues ese día ha llegado
-De acuerdo, ¿qué necesitas?
-Un pequeño ramo de orquídeas- dije con decisión
-Son muy bonitas, ¿para alguien en especial?
-Sí, para una persona muy importante para mí- me entregó el ramo y salí de allí en dirección a la parada de autobuses, mi destino estaba demasiado lejos como para ir andando.


2º parte

Spoiler

Narra Nathaniel
Salí de la sala de delegados y vi a través de la puerta del patio a Castiel, ese chico nunca me cayó bien, cambiar algunas palabras con Lil. Yo por mi parte ya sabía que ellos dos se llevaban bastante bien.

-No me extraña que la hayan castigo- murmuré cuando pasó el pelirrojo por mi lado
-¿Has dicho algo rubito?- dijo encarándome
-Lil ha venido pidiéndome ayuda porque le habían castigado, algo que me extraña mucho,sobre todo viniendo de ella, pero claro viendo con quien se junta...-la verdad yo no soy así, pero no se por qué en aquel momento le contestaba de esa forma
-Vaya el rubito tiene miedo de que su “amiga” se vuelva una rebelde- dijo con ira y sarcasmo
-¿Al menos yo me preocupo por ella?- alcé la voz
-¿Insinuás que yo no lo hago?- claramente estaba enfadado, pero. ¡ja! ¿De verdad tú te preocupas por ella? No me hagas reír
-Mai,Andrea, ¿habéis visto a Iris?- escuché a un par de taquillas de distancia, algo me hizo agudizar el oído yfijarme en aquella conversación
-No, ¿por qué?- preguntó la reportera
-¡He! ¿Me estás escuchando?- oí decir a Castiel, por supuesto lo ignorá
-Para preguntarle si quería ir conmigo a ver la peli de aliens
-¿No iba a ir Lil contigo?- cada vez escuchaba con más atención, ella nunca deja plantado a un amigo
-Sí, pero...debí recordar que hoy no era el mejor día para pedirle nada- al parecer el pelirrojo también oyó esto, pues dejó de gritarme cosas y empezó a prestar atención a la conversación.
-¿Sabes que es lo que le ocurre?- inquirió preocupada la chica de pelo azul
Ken titubeó entre decírselo o no: -Mmm...sí- me sorprendí al oír aquello y parece que mi “amigo”, creo que lo pienso con bastante sarcasmo, también, ¿será verdad que se preocupaba por ella? Ambos nos acercamos para oír mejor.
-¡Eh! Gafas, ¿qué es lo que le ocurre a Lil?- preguntó de mala manera, cómo no, Castiel
El chico se quedó helado, el pelirrojo se ganó una mirada de reproche por parte de los que estábamos allí.
-Perdónale Ken, a veces olvida sus modales, ¿verdad?- Castiel se cruzó de brazos y  la ignoró, haciéndole exhalar un suspiro a la peliazul- ¿Sabes, por casualidad, qué es eso tan importante que tenía que hacer?
El castaño asintió, todos nos quedamos sorprendidos
-¿En serio?- volvió a preguntar Mai, la respuesta fue la misma- Cuéntanoslo
-A ido a ver a Adam- ¡¿Qué?! Cuando escuché aquello me sentí decepcionado y utilizado, ¿esa era “la cosa” tan importante que tenía que hacer? Ir a ver a un amigo, empecé a enfadarme sin saber muy bien por qué.
-¿Su novio?- preguntó el pelirrojo, aquella pregunta se me clavó en el corazón como una daga, me sentía ¿celoso?
-No- la respuesta me relajó- Era su mejor amigo, bueno más bien era como su hermano
-¿Era?¿Ya no?- preguntó Andrea
-No- respondió con un deje de tristeza
-¿Se han peleado?- él volvió a negar- Entonces, ¿qué pasó?
-Un accidente y...una muerte- todos nos quedamos callados, solo Castiel, que por su actitud de tipo duro, se atrevió a formular la pregunta que teníamos en mente, creo que es la única vez que agradezco su actitud,¿en serio he dicho yo eso?
-No se si debería contároslo, si ella no lo a hecho no debería hacerlo yo...aunque supongo que es un secreto a voces...-no necesito hacer memoria para relatarlo- Carmen y Adam volvía de una fiesta en su moto, no era la primera vez que él la llevaba de vuelta a su casa después de una fiesta. Un coche se salió de la vía y colisionó con la moto...-tomo aire- Él murió en al acto, ella sobrevivió con algunos golpes- el castaño nos miró a los ojos- Se lo que pensáis, ¿cómo pudo sobrevivir? No lo sé, los médicos creyeron que salió despedida tras el choque, pero no parecían muy convencidos, además cuando le preguntábamos a ella, evadía la respuesta.
Nos quedamos allí quietos durante unos minutos, luego cada cual se fue por su lado.
Aún me seguía sintiendo decepcionado, ¿por qué no me lo dijo desde un principio?
La hubiera ayudado de todos modos, miré por una de las ventanas de la sala de delegados, no pude evitar pensar que más cosas me ocultaría Lil,y preguntarme el hecho de por qué las ocultaba
Fin de la narración de Nathaniel

Modificado por Lil2 (El 29/03/2014)

 

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El 27/06/2012 - #2 

 

Capítulo 12

Spoiler

Estaba sentada en al autobús al lado de la ventana, ya habíamos pasado varios pueblos y apenas quedaba gente. Cuatro asientos delante de mí y en la parte derecha (aclaro que voy en la parte izquierda) había una anciana con una niño, supongo que se lo llevaba a pasar el fin de semana con ella, el chiquillo parecía ilusionado pues lo oía gritar: “Abuela mira esto” o “ ¿Has visto es abuela”. Unos asientos detrás de la mujer había un grupo de chicas, creo que hippies, que al parecer iban de acampada, también había un señor mayor durmiendo en la parte posterior y a su lado una chica escuchando música con la que crucé un par de miradas, al parecer ella también estuvo estudiando a los pasajeros que quedaban tras la última parada.
Dirigí mi vista al grotesco paisaje que podía observar a través de la ventana,  dejé de escapar de mis labios un suspiro, ¿cuántas veces había suspirado hoy? No paraba de darles vueltas a lo sucedido esta mañana, puse en un compromiso a Nath y preocupé bastante a mis amigos, me hubiera gustado decirles a donde iba, pero...¿lo entenderían? Fruncí el ceño, posiblemente no. No entendería por qué es tan importante para mi visitarle, la respuesta, simplemente la de empatía, pero bueno, es algo que las personas hemos ido perdiendo con el tiempo, ya no somos especiales los unos para los otros, nos convertimos en una persona más de este mundo, por ejemplo el panadero, sí, ese que vive en calle de tu abuela, sí ese mismo, que ves desde pequeña, se convierte solo en eso, en el panadero con el cual intercambias algún saludo, pero no es especial, es un panadero más. Me refiero al lazo que creas con alguien por cual se convierte en distinto a los demás, ese mismo lazo que creas con tu mascota que hace que sea única para ti, aunque haya miles iguales. Creo que es algo que el ser humano ha perdido a causa de no saber darle un buen uso a las nuevas tecnologías.
Noté como el autobús paraba, había llegado a mi destino. Bajé los pocos escalones que había y miré a mi alrededor, seguía igual, seguía siendo la misma cuidad aburrida que abandoné meses atrás. Me encaminé al cementerio con el ramo de flores en la mano, como era habitual, estaba a las afueras por lo que tardé alrededor de 15 minutos en llegar.
Me paré en la entrada, es increíble el respeto que puede llegar a causar un lugar; y más aún el dolor que puede albergar. Siempre me pregunté por qué a la gente le daba tanto miedo los cementerios, al fin y al cabo los muertos no pueden herirte, al menos físicamente, pues hace más daño su ausencia que cualquier otra cosa.
Entré seguí recto dos calles y luego giré a la izquierda, allí estaba.
-Cuanto tiempo, ¿verdad?- pregunté sabiendo que nadie me respondería- Pero tengo una buena excusa, que conste- pude percatarme que recientemente había venido alguien pues la flores marchitas fueron retiradas y reemplazadas por otras nuevas- ¿Has tenido visita últimamente? Parece que no estabas tan solo como pensaba- dije mientras llenaba de agua un jarrón que allí había y colocaba en él las flores- ¿No sabía que aún estaba aquí?- cogí un marco compuesto por dos fotos, el la primera salía junto a él de pequeños, ambos llenos de barro y riéndonos;sonreí al recordar aquello; la segunda fue tomada unos meses antes del accidente; sin poderlo evitar mi sonrisa se volvió amarga, dejé la foto donde estaba y me senté.- Sabes, las cosas no me han ido muy bien. Hace varios meses que me mudé al pueblo de mi tía, mis abuelos están enfermos y mi padre trabajando fuera, no se nada de los chicos desde hace meses...aunque no sé si quiero saber de ellos, nunca tuve confianza con ellos, bueno, nunca tuve confianza con nadie- mis ojos se tiñeron de nostalgia- Vivo sola, ¿sorprendido? Yo también, a pesar del miedo que me da, pero no me quedaba más elección, lo hice por mi madre- los ojos se me humedecieron- Se que sonará egoísta, pero me gustaría que estuviese aquí, así todo sería más fácil porque me estarías apoyando, estarías conmigo, como siempre, se que soy una egoísta sobre todo porque...-mi voz se quebraba a medida que las palabras salían de mi boca-... porque...porque por mi culpa estás ahí...si...no te hubiera convencido para ir...si no hubiera insistido....
Flashback
-Venga va...- le pedía por enésima vez
-Te he dicho que no, no seas pesada- bufaba
-No soy pesada- hice un mohín- Además si vamos a lo mejor está ella...
-Tú crees- asentí- Esta bien Lil, tú ganas- dijo con resignación
-Eres el mejor Adam- le abracé
-Ya lo sabía- dijo con una sonrisa burlona
Fin Flashback
-Lo pasamos muy bien en la fiesta y tú te pudiste acerca a esa chica que te gustaba, pero...si nunca te hubiera convencido, no habríamos tenido el accidente y no...- empecé a llorar- Sé que fue culpa mía, lo siento...



Capítulo 13

Spoiler

Los hechos se agolparon en mi mente, recordándome con cada detalle que la culpa fue mía, haciendo que el corazón se me encogiera, sintiendo como si hubiera una daga clavada en mí, una daga que nunca lograría sacarme. Todavía recordaba con nitidez la última conversación que tuve con él, la cual casi todas las noches me producía una pesadilla, haciéndome creer que podrías cambiar lo sucedido y burlándose de mí cada amanecer al percatarme de que no podría cambiar nada.
Flashback
Nos montábamos en la moto de regreso a casa, Adam iba contándome chiste o algo por el estilo, yo no le prestaba mucha atención. Él arrancó la moto, mientras conducía yo apoyé mi cabeza en su espalda. Noté como se tensaba, levanté la cabeza para preguntarle que ocurría cuando de pronto sentí como una mano me empujaba fuertemente. Mientras caía vi como la moto era embestida por un coche. Todo se volvió a cámara lenta. Mi cuerpo chocó fuertemente contra el asfalto y rodé varios  metros, sentía como me dolía todo el cuerpo, mis ojos se llenaron de lágrimas, oía murmullos, la gente empezó ha agolparse alrededor; y antes de que todo se volviera oscuro murmuré con débil hilo de voz su nombre.
Fin Flashbck
Las lágrimas empezaron ha salir por mis ojos sin poder evitarlo, me dolía mucho recordar aquello, acaricié débilmente con los dedos la tumba.
Flashback
Abrí los ojos poco a poco,percatándome de que a mi lado había una sombra, una personas que no pude distinguir porque la luz me cegaba, escuché su voz, pero no la distinguí, ruido, eso era lo único que podía oír , me sentía mareada y cansada. Cerré los ojos esperando recobrar un poco las fuerzas, los abrí de nuevo poco a poco, la luz ya no me cegaba y pude distinguir quien era, el ruido se fue alejando dando paso a palabras, el mareo cesó y el cansancio disminuyó. Me levanté rápidamente buscándole con la mirada, pero solo encontré a mi madre.
Con voz temblorosa le pregunté: -¿Dónde está....- no puede terminar la frase, no hizo falta ella leyó la pregunta en mis ojos y yo la respuesta en los suyos a la vez que negaba con la cabeza. Empecé a llorar, acerqué mis rodillas al pecho y enterré  mi cara en ellas, noté como me abrazaba, pero no consiguió calmarme, todo lo contrario, mi llanto aumento.
Fin Flashbck
Estuve así un tiempo hasta que logré sosegarme un poco.
-Te he dicho que me he mudado, ¿no? Bueno pues ahora voy a un instituto con un nombre un tanto empalagoso, adivina, se llama Sweet Amoris- sonreí un poco- Allí he conocido a grandes personas y también está Ken, si, ese Ken, parece que me sigue a todas partes- mi sonrisa desapareció- Creo que lo hace porque se preocupa por mí, está así desde que tú no estas con nosotros...también he hecho nuevos amigos, un poco raro, ¿verdad? Se llaman: Lysandre, aunque  le digo Lys, es un chico muy callado y misterioso, también es muy olvidadizo,  pero es muy amable y difícil de enfadar, Castiel, a veces le digo Cast, para molestarlo, se enfada con mucha facilidad, pero...por algún motivo me recuerda mucho a ti, también te enfadabas conmigo con facilidad y luego siempre estabas allí ayudándome, él es un poco, como decirlo, problemático; sin embargo en el fondo es buena persona, creo que te hubieras llevado muy bien con él, Nathaniel, yo le digo Nath, es muy guapo y simpático, es el delegado principal, se lleva mal con Castiel,creo que tiene que ver con algo de su pasado y creo que me gusta un poco...-me sonrojé al decir aquello, aunque sabía que nadie podía oírlo- Oros chicos con los que también me llevo bien son Jade,Dajan, Dake, Armín y Alexy, aunque no tengo mucha confianza con ellos y a la mayoría solo los veo por los pasillos...También he hecho nuevas amigas, Melody, Iris, Violeta, Rosalya y quizás Karla, aunque se lleva bien con una muñeca payaso y sus perros falderos que no son de mi agrado...tengo dos amigas más, se podría decir que son mis mejores amigas: Andrea, es algo callada, es muy madura y observadora, por algo es periodista, pero no publica cotilleos;y Mai, por el contrario es muy extrovertida y habladora, le gusta mucho la lectura como a mí...eso me recuerda...que he vuelto a escribir en mi historia, tal y como tú me decías que hiciera para librarme de los sentimientos y pensamientos que me atormentan.- miré el cielo, ya estaba anocheciendo, me sorprendí bastante, el tiempo se había pasado volando- Me tengo que ir ya, pero prometo que volveré el mes que viene- sonreí amargamente- Te prometo algo y todavía no fui capaz de cumplir aquella promesa que te hice en vida, aún así creo que pronto podré hacerlo, me refiero a confiar en las personas, no sé, siento que con estas nuevas amistades lo conseguiré- me levanté- Por cierto- dije con tono afligido- Una vez me preguntaste como te definiría a ti, pues, eras una persona increíble, siempre estabas dispuesto ha ayudar y no soportabas las injusticias, siempre me protegías, eras un chico inteligente y atento, trabajador y madrugador, sincero, no te importaba decir lo que pensabas, y algo que siempre admiré de ti es que eras capaz de confiar en las personas con facilidad, yo también lo hacía- una lágrima escapó de mis ojos- Siento no haberme dado cuenta en vida. Antes de marcharme, quiero decirte que hace tiempo me pasó algo muy raro con Nath- dije mientras recordaba- salíamos del instituto, el me preguntó algo, no quise contestar, entonces  me miró a los ojos me sonrió y me dijo que podía confiar en él, en ese momento me pareció que eras tú, pero la realidad me golpeó de pronto, evocando que no era así.- me despedí de nuevo y salí de allí.
Me dirigí de nuevo a la parada de autobús pero cuando llegué estaba saliendo.
-¡Eh!¡Pare!- grité en vano- Maldita sea- suspiré- miré la lista, el siguiente no salía hasta dentro de dos horas- Genial- bufé, ahora solo podía esperar a que llegara el otro, me senté en la parada, mirando a un punto vacío de la calle, levanté la vista, nadie, por algún motivo me sentía vigilada, pero eso no era posible, ¿o si? -Te estás volviendo paranoica- me dije a mi misma, intentando alejar aquella sensación que decidió quedarse conmigo


Capítulo 14

Aviso, en este capitulo hay un par de escenas con un poco de violencia
N/A: como ya ocurrió en un capítulo anterior he divido este porque hay un cambio de narrador

Spoiler

Vi como poco a poco se acercaba el autobús, hasta detenerse en la parada.
Mientras subía tuve un mal presentimiento, algo que hizo que me parara en las escaleras, miré quien había dentro del autobús. Una chica de cabello rojizo y unos veinte años de edad estaba sentada detrás del conductor, tenía una mirada triste, a su lado, en el asiento vacío había una maleta, la chica se giró, estuvimos unos segundos mirándonos, luego volvió a dirigir su mirada al frente, no me dió la impresión de que fuera mala persona. Después divisé a un hombre, mayor, de unos cuarenta y tantos años, calvo, y todo hay que decirlo, bastante gordo, tampoco parecía mala persona, más bien un hombre que acababa de perder su empleo.
-¿Le ocurre algo señorita?- preguntó el conductor al notar que no me movía
-Uh...no, no ocurre nada- dije mientras me sentaba, en el autobús no había nadie más, era lógico, ¿quién iba a coger un autobús para ir a un pueblo a las diez de la noche? Pero aún así mi mal presentimiento no desaparecía, ¿tendría algo que ver con la sensación de antes?
No paraba de darle vueltas intentando buscar una solución convincente...

El arranque del autobús me despertó, rápidamente miré por la ventana para saber donde me encontraba...Ni idea...Fui y pregunté al conductor si faltaba mucho para mí parada.
-Acabamos de pasarla, señorita, deberá esperar al la siguiente-me asusté un poco- No se preocupe, se encuentra a unas calles de distancia
-¿Y no podría parar aquí?- pregunté
-No puedo, eso sería molestar a los demás pasajeros- miré hacia atrás, solo había una persona
-Seguro que le molesta- intenté persuadirlo
-Lo siento pero no puedo
-Vale- dije resignada....-Sabe si pasará otro- pregunté una vez que hubo parado y bajé
-No, este es el último de esta noche- respondió el conductor mientras cerraba la puerta
Maldije como nunca el haberme dormido, bueno, mi situación no era del todo mala, “Lo que tú digas” hay estaba, aquella voz que sólo aparecía en los peores momentos y que había conseguido mantener callada hasta ahora, “Son las 1 de la madruga, te encuentras en la parte más oscura y tétrica de la cuidad y estás sola” Sí, como no, aquella voz era increíblemente buena remarcando lo obvio, suspiré, mi casa distaba algunas calles, por no decir manzanas, de aquel sitio. Empecé a caminar.
-Hola preciosas, ¿qué hace una chica cómo tú por aquí?
-Turismo, ¿tú qué crees?- Maldición, ¿por qué siempre me pasaba esto? ¿Por qué siempre en las peores situaciones tenía que hablar esa maldita voz? Aunque tampoco era exactamente una voz, era como si de pronto, todo el orgullo, valor y sarcasmo ocultados en mi interior salieran a la luz.
-Vaya, nos ha salido graciosa la cría- dijo con todo amenazador mientras se acercaba
-No...no te acerques- pude controla el tono de mi voz para que no mostrara temor
-¿O qué?- preguntó aún mas cerca

-Esto- sin pensarlo dos veces, ni medir las posibles consecuencias le dí una patada con todas mis fuerzas en la espinilla. Giré sobre mis talones mientras él ponía una mueca de dolor y comencé a correr.
Escuché sus pasos siguiéndome, corría sin rumbo, después de algunas calles en las que giré varias veces en distintas direcciones decidí parar en un callejón.
Oí unas pisadas detenerse en la esquina, miré a todos lados en busca de una salida.
-Genial- pensé de forma irónica para mis adentros cuando descubrí que no había salida alguna, observe la estaca de madera que yacía en el suelo a mi izquierda y una idea cruzó mi mente. Cogí aquel palo y volví a golpear fuertemente en la pierna de aquel chico, escuché un pequeño gemido de dolor, solté el palo y salí corriendo de aquel sitio.
-¿Se puede saber que te pasa con mi pierna?- aquella voz me resultaba extrañamente familiar.
-¡¿Castiel?!- exclamé al comprobar quien era


Spoiler

Narra Castiel
Me dirigía a mí casa vagando por aquellas sinuosas calles, en las que ya no había nadie, debido a lo tarde que era. Había invertido más tiempo del que creía en practicar con la guitarra tras el ensayo, mientras caminaba vi a una chica que me resultó bastante familiar correr, entró en un callejón, el cual era sin salida, si, habéis acertado, conozco esta parte de la ciudad mejor que mi propia mano, al fin y al cabo me críe por estas calles. Por aquí fue donde encontré a Lysandro, siempre fue un chico callado, incluso al principio me pareció un chico extraño, no porque vistiera raro, cuando lo conocí éramos pequeños y el vestía como cualquier chico, quizás fueron sus ojos o su forma de ser lo que veía extraño en él, callado, observador, paciente, él no ha cambiado mucho desde entonces pero yo...Un fuerte golpe en la pierna me sacó de mis cavilaciones.
-¿Se puede saber que te pasa con mi pierna?- pregunté molesto, ya era la segunda vez que me golpeaba
-¡¿Castiel?!- parecía sorprendida- ¿Qué haces tú aquí?
-Eso mismo podría preguntarte yo- espeté aún malhumorado
-Yo pregunté primero- decía mientras se cruzaba de brazos
-Crees que por eso te lo voy a contar- sonreí
Suspiró resignada  y bajó la mirada:  -Fui ha visitar a un amigo- alzó la vista- A la vuelta me quedé dormida en al autobús- ¿Ha dicho un amigo?¿Será el chico que nos mencionó antes el mocoso de las gafas? Noté su mirada inquisitiva
-Acabó de salir del ensayo- contesté -¿Por qué me has golpeado?- aquella pregunta pareció recordarle algo
-Pensé que eras el otro- respondió casi en un susurro al vez que miraba detrás mía
-¿Qué otro?
-Nada, olvidalo...¿Has dicho que acabas de salir del ensayo?- asentí- No lo hacíais en el instituto
-No vamos ha estar siempre ahí para que nos pillen- la mire de solayo algo preocupado -Vamos- me miró algo confundida- Te voy acompañar a tu casa, ya es tarde- pensé que diría algo como: “¿Crees que necesito ayuda para llegar a mi casa?” o “¿Piensas que no se cuidar de mí misma y por eso me acompañas?” o algo por el estilo. Era una chica muy independiente y poca veces aceptaba la ayuda de los demás, creo que no lo hace por desconfianza, alguna mala experiencia que no quiere volver a repetir, la comprendo; sin embargo el hecho de asintiera y me diera las gracias me dejó bastante extrañado.
-Oye- llamé su atención mientras caminábamos, ella se giro a verme- El amigo que fuiste a ver...¿Era Adam?- paró de caminar y me miró, su expresión era totalmente diferente a la de hace unos segundos
-¿Lo...lo conocías?- preguntó con un hilo de voz
-No
-¿Entonces?- no respondí a su pregunta y seguí caminado, ella rápidamente se puso delante mía- ¿Quién te lo ha contado? Vamos responde- parecía algo preocupada, ¿por qué?- ¡Castiel!
-Vale, deja ya de gritar, me lo contó tu amigo, el de las gafas- dije con un tono que mezclaba resignación e ira
La oí murmurar algo pero no llegue ha entender qué. Sentí unos brazos inmovilizarme
Pero, ¿qué demonios? Miré ha ambos lados y vi a dos chicos que me sujetaban con fuerza, ambos eran morenos de pelo negro, el de la izquierda llevaba toda la cara tatuada, el de la derecha tenía cicatrices en los brazos y en la cara , tras ello apareció un tercer chico, de pelo castaño.
-Volvemos a vernos- dijo mientras dirigía su mirada a Lil
No lo pensé y de mi boca escapararon unas palabras:- ¡Corre Lil!¡Vete de aquí!
Ella empezó a correr, por una parte me alegró, que escapara y se pusiera a salvo, pero por otra me sentía un poco decepcionado...
-Pe...pero ¡¿qué haces?!- la sorpresa tiño mi voz, ella había parado de correr y ahora de dirigía hacia el tercer chico, al cual embistió. Ambos cayeron al suelo distando un par de metros de mí.
Él se levantó y agarrándola del brazo la obligó a ponerse de pie encarándole, pude notar miedo en su mirada, la cual dirigió a mí, nos miramos unos segundos de hito en hito, entonces su mirada cambió, seguía mostrando miedo, pero lo ocultaba tras un leve brillo de valor.
-Suéltame- habló con valor
-Y si no lo hago, ¿qué?- la prepotencia con que habló me enfurecía, se acercó a su oído y le dijo algo que le hizo palidecer durante unos segundos
-Déjale..- creo que con ello se refería a mí-...o te arrepentirás
Rió de forma escandalosa para luego añadir: -¿Me volverás a golpear en la espinilla?
Ella sonrió con arrogancia y alzó su pierna,el castaño hizo un extraño movimiento con el cual habría podido esquivar el golpe...si se hubiera dirigido a su espinilla.
No pude evitar sentir pena por él, pues tras el golpe que se llevo, en sus partes, le dió un fuerte rodillazo en la boca de estómago, haciendo que cayera de rodillas.
Por mi parte me deshice rápidamente de aquellos idi**as, que por el asombro de lo que acababan de presenciar habían dejado de hacer fuerza.
Cuando volví dirigir mi mirada a ellos, aquello chico nos miraba con miedo, me crují los nudillos y sonreí maquiavélicamente, él se levanto y  tras mascullar algo se alejó corriendo.
Observe con una sonrisa como huía, una sonrisa que desapareció al percatarme que ella aún permanecía allí quieta. Miré sus manos, las cuales tenía fuertemente cerradas, temblaban.
Me acerqué a ella y la abracé, no como abrazaría a una novia o a la chica que me gusta, sino como a una hermana, ¿de verdad existen tantos tipos de abrazos? ¡Yo que sé!
Fin Narración Castiel



Capítulo 15

Spoiler

Me sentía confundida y asustada, las palabras de aquel chico de pelo castaño resonaban en mi cabeza.
Flashback
Pedí, más bien ordené, que me soltara, pero no lo hizo. Tras formular una pregunta se acercó a mi oído y susurró: -No se por qué, pero me ha ofrecido una gran cantidad de dinero por ti- Aquellas palabras me erizaron la piel y durante unos segundos me dejaron paralizada.
Fin Flashback

¿Por qué? ¿Por qué alguien había ofrecido dinero por mí?
Estaba realmente asustada, ¿quiere decir eso que estoy en peligro? Y lo más importante de todo, ¿quién?¿Quién era la persona que me tenía en el punto de mira?
Noté como unos brazos me rodeaban, dándome una calidez que hacía tiempo que no sentía, transmitiéndome la seguridad que en aquel momento necesitaba, y de mis labios en un dulce susurro escapó el nombre de aquella persona que me hacía sentir así....Adam
Al percatarme de que dije su nombre en voz alta me separé de Castiel bastante avergonzada.
-Lo..lo siento- musité
El pelirrojo sonrió de manera arrogante, aunque con una pizca de cariño.
Empezamos a caminar en un silencio un poco incómodo.
-¿Conocías a los chicos de antes?- negué con la cabeza- Pues el de pelo castaño parecía conocerte
-Ya, lo encontré al bajar del autobús y le di una patada en la espinilla- me miró con una ceja arqueada- Él se lo buscó- agregué a modo de excusa
-¿Por qué no huiste?
-No te iba a dejar solo, eso iría en contra de uno de mis principios....además que ibas ha poder hacer tu solo contra esos tres- agregué divertida,me lanzó una mirada asesina- No te enfades, era una broma, simplemente no podía hacerlo- ¿Hacer el qué?¿Volver a sentir  como pierdes algo?¿Volver a sentir que es tu culpa? No gracias, no quiero volver a sentir eso.
-Para ser chica sabes defenderte bien, ¿quién te enseñó?
-Un amigo
-¿Adam?- asentí, noté que iba a volver ha hablar. Seguro que ahora me diría que lo siente mucho y que debí pasarlo fatal o algo por el estilo, no me gustaba para nada que hicieran eso. No lo conocía, no me conocía, no podía saber lo difícil que fue para mí...-¿Cómo era Adam?- preguntó dejándome algo anonada.
-No...no quiero hablar de eso- respondí casi en un susurro, no me gustaba hablar de ello. Sabía que si lo hacía no podría evitar llorar, mostrarme débil, no quería que aquello sucediera.
No insistió, el resto del camino lo pasamos en silencio. Una vez en mi casa...
-Bueno, yo ya me voy, nos vemos el lunes- se despidió
Le agarre la manga de la chaqueta evitando que se marchara: -Que...quedate a dormir esta noche
Él se ruborizó un poco: -Oye, que lo del abrazo antes...no...
-No....¡No me malinterpretes!- dije completamente roja- Solo lo digo, que te quedes a dormir porque no quiero que te pase nada- note su mirada confusa- El trío de antes puede que este por aquí cerca, saben como eres, y es probable que te ataquen de nuevo
-¿Crees que no se defenderme?- arqueó una ceja
-No me refería a eso- resople- Por favor, quédate, solo para que esté tranquila
-Pero...- mis ojo mostraban preocupación- Está bien- suspiró- ¿Como se lo explicaras a tus padres?
-Vivo sola- dije a la vez que me daba la vuelta y me dirigía a la cocina
-¿Por qué?- me paré unos segundos, dudaba entre si responder a su pregunta o no.“¿De qué tienes miedo?”preguntó aquella voz interior, ¿tenía miedo? La repuesta, sí. Tenía miedo de ser traicionada, de que me dejaran sola, de confiar...-¿De qué tienes miedo?- preguntó él como si hubiera escuchado aquella voz, pero debía enfrentarme a mis miedos, cumplir mi promesa, jolines, era capaz de confiar en él para dejarle dormir y no para decir porque vivo sola, ¿cómo es posible?
-Mi madre vive ahora con mis abuelos...
-¿Están separados?- me interrumpió
-No, mi madre vive con ellos porque están enfermos...los dos....No me interrumpas- espeté  al escuchar salir una sílaba de su boca- Mi padre está de viaje, no sé donde y sinceramente no me importa, si a él no le importamos lo suficiente como para estar con nosotras, a mí tampoco como para saber donde está.
-¿Os abandonó?- preguntó casi con ¿temor?
-No, a mí me ofreció irme con él, pero lo rechacé, si prefería su trabajo antes que a su familia que así sea.- me giré para mirarle a los ojos y decirle que no quería oír cuanto lo sentía, ni que me compadeciera, pero al mirarle a los ojos me encontré con algo muy distinto... reflejaban admiración.
-Yo también vivo solo- aquello ya lo sabía, pero preferí callar- Estoy emancipado. Mis padres estaban, están siempre de viaje, y las pocas veces que venían a casa solo se oían a ellos discutir y echarse las culpas mutuamente por no pasar tiempo conmigo....- parecía que le costase hablar-...luego fueron porque no sacaba buenas notas o era castigado por saltarme las clases- tomó aire- Cuando me harté de esto decidí emanciparme, no se opusieron- apretó los puños con tanta fuerza que sus nudillos se tornaban blancos- Creo que para ellos nunca fui lo suficientemente bueno, quizás...-le abracé antes de que pudiera terminar la frase, creía que era lo mejor para tranquilizarle
-Si tus padres no supieron valorar lo bueno que eres peor para ellos- clavé mi vista en aquello orbes grises- No se te vaya ha ocurrir pensar que la culpa es tuya, me oyes, eres una persona increíble, aunque te esfuerces en no parecerlo- aquellas palabras parecieron sosegarle
-Gracias- musitó, me miró- Y no quieres que malinterprete las cosas- sonrió de manera socarrona
Me separé de él y me dirigí a la escalera, miré hacia atrás y vi como se dirigía al salón.
-¿Dónde vas?- pregunte algo confusa
-A dormir en el sofá, ¿tú qué crees?- dijo en tono burlón
-No prefieres dormir en la cama- dije mientras me disponía a subir, rápidamente me volví a girar para aclarar lo que había querido decir- Qui...quiero decir en la cama de invitados- ya era tardé, el pelirrojo tenía una sonrisa burlona surcando sus labios, le lancé una mirada de enfado
-¿Qué? No he dicho nada
Opté por el silencio y le hice una señal para que me siguiera, le mostré una habitación  bastante simple:con una cama, un armario, una mesita de noche en la parte derecha y una pequeña ventana en la parte izquierda.
-Dormirás aquí, si necesitas algo me avisas
-¿Cuál es tu habitación?
-Buscala, no es tan grande la casa- dije a la vez que salía de aquella habitación y me dirigía a mía- Buenas noches
Oí como él también me las daba, aquella noche me sentía algo intranquila, haber tenido que visitar a Adam, que me hubieran atacado al volver a mi casa, lo que dijo aquel hombre, cuyas palabras aún hacían eco en mi cabeza y el hecho de haber puesto en peligro a Castiel influían bastante; sin embargo saber que ambos estábamos a salvo ahora, me tranquilizaba.



Capítulo 16

Spoiler

Unos golpes en la puerta me despertaron aquella mañana, miré el reloj y maldije todo lo que se me ocurrió por tener que levantarme tan temprano.
-¿Qué?- pregunté de bastante mal humor a un sorprendido pelirrojo al otro lado de la puerta
-Tengo hambre, quiero desayunar- respondió  molesto
-¿Y por eso me tienes que despertar?
-Me dijiste que te llamara si necesitaba algo, y necesito desayunar, ¿por qué estás de mal humor?- preguntó un poco enfadado
-No estoy acostumbrada a levantarme temprano
-¿Temprano?¡ Son las 11 de la mañana!
-Bueno, para mí, un sábado, a las 11 de la mañana es temprano- dije contundente
-Fuiste tú la que insistió que me quedara...- alcé la mano interrumpiéndolo
-Vale, ahora voy- me miró escéptico cuando iba cerrar la puerta- ¡¿Qué?! No querrás que me cambien aquí delaten tuya- aquel comentario le hizo sonrojar y con bufido se alejó
Sí, me levanto de bastante mal humor y lo suelo pagar con la primera persona que se cruza en mi camino. Bajé rápidamente y preparé el desayuno para los dos, Castiel seguía enfadado, como si fuera un niño pequeño, comparalo así me hizo empezar a reír de una forma contagiosa.
Al terminar dejé las cosas en el fregadero y salimos de mi casa.
-¿Qué vas hacer ahora?- preguntó aquel chico de ojos grises
-Iré a casa de mi abuela- noté como me miraba y veía la pregunta en sus ojos, una pregunta que necesitó ser formulada para contestarla- Como allí el sábado y, generalmente, lo días que puedo, para pasar tiempo con ellos antes de que...- no fui capaz de acabar la frase, el mero hecho de pensar en ello me dolía-...¿Y tú?
-Yo iré a casa, Demonio debe estar preocupado y querrá salir de paseo- intuí que aquel animal era mucho más que una mascota para él
-¿Lo tienes desde hace mucho tiempo?
-Desde pequeño
Antes de que pudiera formular otra pregunta o decir algo se presentó ante nosotros una chica de pelo violeta.
-Quiero que ahora me expliques porque habéis salido los dos de tu casa- dijo aquella chica, bueno, más bien exigió
-Hola Andrea
-Nada de “Hola Andrea”, ¿me vas a dar una explicación  o no?- Castiel gruñó, pero ella hizo caso omiso- Si lo prefiere cuento yo lo que pienso- se dió la vuelta  y alzó las manos a la altura de los hombros- Pero entonces se enterará todo el instituto y puede que la historia no sea cierta- dicho esto mostró una foto en la que se nos veía a los dos salir de mi casa
Él iba ha decir o hacer algo, pero le detuve: -Vale, pero borra la foto
-Hecho
Tras contarle los motivos por los que se quedó, se quedó callada. Era lógico que no fuera a creernos, a mí misma me costaba asimilarlo aún.
-¿Sabes por qué?- negué
Tras una breve charla me despedí de ellos en la estación antes de subir al autobús.
El pueblo de mi abuelos distaba una hora de allí. Miré el paisaje a través de la ventana, el otoño había llegado pintando de colores dorados y cobrizos todo a su paso, una imagen triste y nostálgica, pero sin duda bella. No pude evitar pensar en mis abuelos, ambos estaban enfermos y por mucho que quisiera creer que iban a recuperarse en el fondo sabía que no sería así. Me dolía verles, ellos lo notaban, notaban que se morían, y yo lo notaba en sus ojos. Aquellas personas que siempre me cuidaron y cumplieron mis caprichos, se iban apagando lentamente como una vela.
Me gustaría pasar todo el tiempo que pueda con ellos, pero debido al instituto me resulta un poco difícil. Vivo en el piso de mi tía,  a ella le encanta viajar y casi nunca está en su casa, como nos tuvimos que mudar para que mi madre cuidara de sus padres, pues se negaba a meterlos en una residencia, y la casa de mi tía está muy cerca del instituto....resultado una casa para mi sola y viajes los fines de semana. Aunque este hecho me desagrada era la mejor opción, de otra forma posiblemente no iría a clases, ya que la línea de autobús no pasa por el pueblo de mi abuelo hasta las nueve, y teniendo en cuenta que se tarde una hora para poder llegar... Supongo que si le hubiera contado esto a Castiel entendería mejor porque desprecio a mi padre,se marchó por un estúpido trabajo.¿Lo odio? Creo que todavía no albergo ese sentimiento en mi interior, pero admito que aunque hacía tiempo que no pensaba en él, su llamada me dejó bastante preocupada, no llegó ningún paquete y no me volvió a llamar, ¿qué era lo que me iba ha enviar?¿De quien debía protegerlo? Y sobre todo ¿Por qué?
Sin darme cuenta había empezado a jugar con aquel colgante lila que siempre llevaba. Me lo dió mi abuelo cuando era pequeña y desde entonces no me lo había quitado. Adam empezó a llamarle Lil, abreviatura de lila, por el color del colgante, al principio fue un mote para hacerme enfadar;pero con el tiempo se ha convertido en el apodo por el cual quiero que me llamen, sobre todo después de aquello.
Llegue al pueblo de mis abuelos. Un lugar pequeño y un poco rústico, donde solo quedaba gente mayor y alguna que otra pareja que se establecía aquí para pasar una vacaciones.
El resto de la maña pasó sin ningún percance, al mediodía comí con ellos tranquilamente y por la tarde ayudé a mi madre a darles la merienda. Todo estuvo tranquilo hasta el ocaso del sol.
La salud de mi abuelo empeoró, rápidamente mi madre llamó a una ambulancia que no tardó mucho en llegar. La gente comenzó ha agolparse en la puerta y empezó a entrar, la sangre me hervía y mi enfado aumentaba por momentos.
-¡BASTA!- estallé- ¡Todo el mundo fuera de aquí!¡Esto no es un circo!- por un momento todo quedó en silencio, notaba todas las miradas clavadas en mí.
Me sentí estúpida, sabía que si me quedaba allí podría hacer algo de lo que me arrepintiera, por lo que me marché.
Me detuve después de varios caminando, había llegado a la parte posterior de unos edificios vacíos. Impulsada por la frustración y el enfado golpeé repetidas veces aquella pared desigual y rocosa, una lágrima rodó por mi mejilla.
Alguien me dio un suave golpe en el hombro, me giré para encontrarme a un chico de mirada desigual.
-Lys...¿Qué haces aquí?- intenté que mi voz sonara normal
-Siempre tienes una pregunta que hacer, ¿no?- hablo con tranquilidad, simplemente le miré, quizás en otra situación le hubiera contestado, pero no me sentía con fuerzas ni ganas para hacerlo- Mis padre viven aquí, a veces vengo los fines de semana con mi hermano para verles- calló unos minutos- He visto tu actuación de antes
-¿Tú también ibas a saber lo que ocurría?- pregunté con gran enfado
-No, solo paseaba
-Es la excusa más estúpida que he oído, hay muchas calles y tú justamente pasas por esa en ese momento- recalqué escéptica
-Bueno, también iba a verte...-pese a mi tono de voz el suyo seguía siendo sereno-...Castiel me relató todo lo sucedido y me pidió que cuidara de ti- añadió
-¿Cómo sabía el donde vivía mis abuelos? No se lo dije
-La curiosidad mató al gato, ¿sabes?
-Sin curiosidad no hubiera sido posible el descubrimiento- contesté algo más tranquila
-Veo que has adquirido un mal habito...- apuntó con la mirada a mis manos, la cuales aún tenía fuertemente cerradas, concretamente mirando el puño del cual emanaba un poco de sangre
-¡Crees que por ser chica no puedo desahogarme golpeando cosas!- la poca tranquilidad que había conseguido desapareció
-Si te he hecho llegar a esa conclusión,quizás debiera disculparme pues no era mi intención- articuló algo sorprendido
-Oh, claro, ya entiendo, la buena de Lil, la chica que siempre sonríe y no recure a la violencia, tiene el puño destrozado por pegar a una pared- no hacía falta que mirara mi mano para saber lo mal que estaba, intenté abrirla pero una mueca de dolor se dibujó en mi rostro, dándose cuenta de aquello sacó un pañuelo de su bolsillo con los bordes de color verde y lo envolvió alrededor de mi mano
- Déjame decirte que no me conoces tan bien como para saber que puedo y que no puedo hacer- aclaré con una mezcla de furia, tristeza y determinación
-Tú tampoco me conoces tan bien para saber los límites de mi paciencia- espetó con algo de frialdad, aunque el tono sosegado de su voz no desapareció del todo.
Y era cierto, ambas afirmaciones eran cierta. Ni él, ni nadie, me conocían tan bien para saber hasta donde soy capaz de llegar, la parte de mí que les muestro, no es, ni mucho menos, la mitad de lo que soy. Es solo una máscara, lo que los demás quieren ver, la traición melló mi confianza hacia los demás. Cierto es, también, que el hecho de querer cumplir la promesa a veces hizo que me deshiciera de ella; sin embargo ahí sigue, ocultando mi yo. Un yo que no es tan fuerte como para afrontar que le traicionen de nuevo; aunque ¿ese era realmente mi yo? La forma de ser que tenía antes, a veces me desagrada un poco, ¿podría ser que aquello hubiera sacado la persona que realmente era? Si es así ¿qué era lo que le ocultaba a los demás? Supongo que la respuesta a esas preguntas es la que nadie quiere reconocer. Todos llevamos alguien oculto en nuestro interior,  personalidades opuestas, siempre, a cualquiera de nuestros actos tenemos aquella personalidad que pretender hacer lo contrario, la que a veces nos asusta y tememos que salga a la luz. Claramente aquella personalidad que había desaparecido era débil e ingenua, mi miedo a que pudieran dañarla de nuevo no solo a ella sino a la que soy ahora me hacía ser suspicaz.
Miré al chico de cabello plateado, ¿y él? Porque era así. Por mucho que una persona quiera abstraerse del mundo, ignorarlo por completo, no podía. ¿Qué era lo que había hecho que aquel chico fuera así?¿ Por qué no dejaba a los demás que le conocieran?¿Tenía miedo?
La curiosidad por aquel chico despertó en mí por primera vez, quería conocer el motivo de su comportamiento y personalidad. Probablemente me costara y al final me decepcionara, pero ¿y si no fuera así?¿Y si encontraba algo en él digno de salir a la luz? Puede que solo consiguiera hacerle encerrarse más en si mismo. Pero como instinto humano que todos tenemos, lo desconocido llamaba mi atención haciendo que quisiera llegar a profundizar más en el ser que era él...
Mis pensamientos se vieron rotos por el abrazo de una peliazul. Creo que se llamaba Reli, Rya...¡Relya! Era una vecina, la había visto varia veces por las calles, y habíamos coincidido alguna que otra vez en una tienda cercana. Era una chica guapa,de cabellos azules profundos como el cielo y ojos dorados, simpática aunque algo extraña, podría decirse que éramos amigas. Aquellos ojos ambarinos me mirando haciendo que un escalofrío recorriera mi cuerpo.
-Lo siento mucho- dijo con una voz tenue pero segura, abrí los ojo inmensamente sabiendo a que ser refería con esas palabras y me deshice de su abrazo.
Retrocedí un par de pasos, notaba como los ojos se me iba llenando de lágrimas: -Creo...que....debería...volver- decía con la voz rota
Me marché corriendo a casa de mis abuelos, al llegar encontré allí a mi madre...llorando...aquello me partió el corazón, quería llorar, pero no podía, debía ser fuerte, por ella, por mí.



Capítulo 17

Spoiler

Me acerqué a mi madre y le abracé, ocultando todo el dolor que sentía. El Dr me miró, pude notar la tristeza, el enfado y la rabia por no haber podido ayudar en sus ojos. Percatándose del pañuelo que llevaba a modo de venda en la mano, el cual se había teñido ligeramente de un tono carmesí, cogió los materiales necesarios para curar y vendar correctamente mi herida.
Vi como los enfermeros se llevaban en la camilla a mi abuela, antes de poder preguntar el motivo, el Dr me lo explico. Al parecer se encontraba muy débil y empezaba a tener fiebre. Me dijo que no debía preocuparme; pues en una par de días volvería a casa. Discrepaba en ello, sabía que no sería así, al ver como se marchaba intuía que no volvería del hospital.

Domingo
Pese a que mi madre pasó la noche conmigo se marchó temprano al hospital. No puedo decir que me despertó, puesto que no dormir nada aquella noche, aún así me quedé en la cama mirando un punto cualquiera en el techo, pensando cualquier cosa para evitar llorar. El timbre de la puerta sonó obligándome a levantarme y abrir, no sin antes vestirme.
-Lys...Hola, ¿qué haces aquí?- pregunté algo extrañada ante su visita
-Buenos días- saludó con cortesía- Ciertamente no creí encontrarte aquí
-¿Dónde creías que estaba?
-Bueno...pues...-no parecía muy convencido de querer decirlo y el hecho de que titubeara era raro en él, aunque rápidamente le comprendí
-No quería ir- dije con voz queda- El ver a toda esa gente hipócrita, mirándome, diciendo “cuanto lo sienten”- escupí aquellas últimas palabras- No puedo aguantarlo- sin poder evitarlo mi rostro se ensombreció
-¿Serías tan amable de acompañarme a dar un paseo en esta amena mañana?-
Tras esto hizo una pequeña reverencia y extendió su mano, yo se la cogí y sonreí tenuemente, me vendría  bien despejarme ya que mis intentos en no pensar en lo ocurrido fueron fallidos.
Salimos a las afueras del pueblo y visitamos lugares que hasta entonces no había visto por allí.
-Lys- dije para llamar su atención- ¿Cómo conociste todo estos lugares? Es decir, están son algo recónditos para verlos en un simple paseo
-¿Por qué siempre tienes que hacer preguntar?- su voz sonó enfada y con cierto tono de hastío, incluso noté como el peliplata se sorprendía ante sus palabras
-Solo era una pregunta, no tienes porque ponerte así- reproché molesta- Siento mucho si me intereso por saber algo de ti, por intentar conocerte...
-¡¿Para qué?!- me cortó- ¿Para que te muestre como soy?¿Para que te deje saber que clase de pensamiento rondan mi cabeza, que clase de sentimientos albergo en mi corazón?¿Para qué luego me mires con desprecio por no ser como todos?- se acercó a mí desafiante, pero no retrocedí- No gracias, heme harto de ello.
-¿Acaso crees que eres el único?- respondí fríamente, algo que me caracterizaba en este tipo de situaciones-¿Crees que solo a ti te han traicionado?¿Qué solo ha ti te han mirado como un bicho raro?Pues siento decirte que no es así
Me senté en una roca cercana he intenté relajarme, él se acercó.
-Siento mucho lo que acaba de ocurrir, pero, nunca imaginé que una chica, la cual siempre veo sonriendo pudiera haber experimentado aquello.
-Es fácil ponerse una máscara, lo difícil es conservarla. Supongo que mientras tú optaste por la seriedad y tranquilidad yo opté por las sonrisas.
-Supongo que sí. Al fin y al cabo no es fácil volver a mostrate como eras cuando descubres que no encajas del todo en esta sociedad...y a diferencia vuestra, yo sigo sin hacerlo- suspiró, nunca le había visto así- Pues, esta vestimenta, aunque muy de mi agrado, llama bastante la atención y hace a la gente hablar, haciendo que mantener la tranquilidad no siempre sea fácil- nos miramos de hito en hito, aquellos ojos dispares, de un dorado miel centelleante como el sol y un profundo verde que imitaba la frondosidad de un bosque, relataban que había algo más de lo que el chico estaba dispuesto a contar, quizás más oscuro, quizás más doloroso de lo que su apariencia pudiera mostrar-Cuando la soledad se convierte en tu amiga difícil es deshacerte de su compañía.- cerró los ojos como intentando recordar algo-Nunca tuve facilidad para hacer amigos. Mi infancia ocurrió en una casa a las afueras, de la que corrían rumores estaba encantada, algo que conllevaba a que los demás infantes tuvieran miedo de mi presencia y me evitaran. Jóvenes ignorantes rebosantes de hipocresía- musitó aquellas últimas palabras- Viéndome obligado a pasar el tiempo envuelto en libros de la más variada temática para evadir aunque fuera por unos minutos al mundo exterior, que no auguraba nada agradable a mi persona...y así fue hasta que conocí a Castiel, el primer chico que no se amedrentó ante los diversos fantasmas que me rodeaban, inventados todos por aquellas personas que aburridas de su propia vida se dedicaban a tergiversar la de los demás, y decidió ser mi amigo. Amistad que aún conservo hasta día de hoy.
No imaginé que pudiera ocultar algo así, pues aunque ambos fuimos traicionados por aquellas personas que creíamos amigas, lejos quedaba mi infancia de la suya. Recordé, lo que me dijo el pelirrojo día atrás sobre su primera impresión de Lys y lejos de sentir pena, admiré al muchacho que había de pie en frente de mí.
Tras esta pequeña charla que tuvimos volvimos al pueblo, sin intercambiar palabra, pues el silencio que había entre nosotros hablaba más.
El resto de la mañana pasó tranquila, al igual que en resto del día hasta la hora del entierro.
Me vestí de negro, un color que nunca me agradó demasiado, y fui a la pequeña iglesia que teníamos en el pueblo. Allí dentro estaban todos sus habitantes “¿Qué quieres?¿Cómo no iban a venir? Deben cotillear todo” habló una voz que mi cabeza, que como muy pocas veces ocurría, estaba de acuerdo con ella. También entre los presentes se encontraban Relya y Lys. Ambos estuvieron conmigo durante toda la ceremonia, sobre todo el peliplata, que no se separó de mí. No quería derramar ninguna lágrima, aún así, no pude evitar que algunas de ellas escaparan de mis ojos. Las despedidas nunca fueron fáciles, más si sabes que no le volverás a ver.
Mientras daba mi último adiós en silencio noté una mano sobre mi hombro.
-¿Conoces al Fénix?- no le miré, ni él me miraba a mí cuando formuló esa extraña pregunta
-¿El pájaro de fuego?- haciendo acoplo de todas mis fuerzas formulé aquellas débiles palabras que fueron más bien como un susurro
-Un ave ígnea. Inmortal. Magnífica, que cada vez que cae* renace de sus cenizas irguiéndose de nuevo.
Entendí a lo que se refería perfectamente. Una vez todo acabó le acompañé hasta la estación de autobuses.
-¿Estás segura?- repitió por cuarta vez.
-Sí, ya te lo he dicho, no te preocupes. Estaré bien, mañana nos vemos.
Subió y se sentó en la parte trasera donde le esperaba su hermano. El ruido del motor anunció que pronto se pondría en marcha. Saqué mi móvil del bolsillo, el cual empezó a sonar a la vez que el autobús comenzaba a alejarse con la mirada dispar del chico clavada en mí. Me giré para hablar. Era mi tía, había venido desde Australia, donde estaba de viaje, para acompañarnos en esta difícil situación, pese ser pariente por parte de mi padre, era como una hermana para mi progenitora. Mi teléfono resbaló por mis manos y cayó al suelo.
En ese momento sentí como el suelo se abría bajo mis pies. Como la tristeza me rodeaba y consumía, entonces recordé sus palabras ¨Un ave ígnea...  que cada vez que cae renace de sus cenizas irguiéndose de nuevo.¨ Una lágrima resbaló por mi rostro. Yo no era un Fénix.
Volteé de nuevo, para saber si aún me miraba, y así era. Intenté esbozar una sonrisa;pero fui incapaz, lo noté , me miraba con preocupación. Seguramente quiso bajar; sin embargo ya era tarde.

Lunes
Volví a vestirme de negro, pese a pasar toda la tarde de ayer con este color seguía sin acostumbrarme. También sería difícil, no solo para mí, vivir sin mis abuelos. Y pese a todo lo que ocurría en cierto modo les admiraba, pues ni la muerte consiguió separarles, tan grande fue su amor, que ni aquella fiel amiga que se ocultaba en la sombra de la vida pudo alejarlos; ya que tal y como predije mi abuela no volvió del hospital. Contemplaba el transcurso del día como si fuera a cámara rápida, como si fuera una película en la cual yo tenía el papel de espectador. Relya volvió a acompañarme en esta ocasión. Para mí, en cambio, era como si no hubiera nadie, cierto que agradecía enormemente su compañía, no obstante la soledad que sentía era enorme. “Puedes serlo si quieres. Puedes llegar a ser un Fénix” repetía incansable aquella voz,tan inaudible que apenas llegaba a escuchar,  tan bajito que no tenía la fuerza suficiente para que pudiera creerla.
Cuando terminó todo me dispuse a volver a mi casa, más bien la casa de mi tía, para enfrentarme al nuevo día que se acercaba; seguramente cargado de preguntas y miradas llenas de pena e intentos fallidos de compresión. Pese a la objeciones por parte de mi familia mis argumentos sobre no poder perder clases fueron convincentes; además ello me ayudaría a no pensar en lo ocurrido.

N/A: * la leyenda dice que cuando el Fénix muere renace de sus cenizas convirtiéndose así en un ave inmortal, en este capitulo decidí sustituir la palabra muere por cae para que no os indujera a duda y entendierais a quien se refería.



Capítulo 18

Spoiler

Martes
El despertador sonó con su estridente melodía, la cual había llegado a odiar. La luz del sol entraba tenuemente por las pequeña aperturas de la persiana salpicando toda la habitación de un color dorado.  Tras un fin de semana irrepetible, la monotonía invadía mi vida de nuevo. “Mentira. Sabes que no es así” habló aquella voz cargada de razón. Pues por mucho que quisiera no podría encontrar la monotonía en mi vida de nuevo. Debería acostumbrarme al nuevo cambio, ya no tendría a mis abuelos aquí. Increíble lo paradójico que puede llegar a ser el ser humano, siempre queriendo salir del rutina, de la monotonía en que se convierte en nuestra vida; pero cuando algo escapa de nuestro alcance, cuando no podemos remediarlo queremos volver a ella lo antes posible, como si nada hubiera cambiado, queriendo sentir esa seguridad que nos proporcionaba, ¿acaso verdaderamente lo hacía? ¿Ciertamente podíamos sentirnos seguros o solo era un ilusión?
Alguien me toca en el hombro haciéndome reaccionar, me giro y veo a Mai con una triste sonrisa en los labios, le miro un poco confusa, ni siquiera me había dado cuenta de que ya estaba dentro del instituto.
-Lo siento mucho...
-No tienes por qué- le interrumpo- No fue culpa tuya- esbozo una tenue sonrisa y ella me abraza
Si hay algo que nunca entenderé es el motivo por el cual la gente se disculpa cuando alguien cercano te abandona, como si fuera culpa suya.
-¡Qué fuerte eres!- exclama volviendo a su actitud de siempre
Sus palabras resonaron en mi cabeza. Fuerte. Sí, supongo que si, que era fuerte. “No. Es solo una máscara, un engaño.” Maldita sea, ¿por qué siempre hacía eso?¿Por qué no podía brilla, pero por ausencia?
Pronto noté que tras ella se encontraban Andrea y Lys. Miré al peliplata y fruncí un poco en ceño, hubiera preferido que no contara nada, ahora quizás lo sabría todo el instituto.
Tras percatarse, el chico albino, pareció disculpase con la mirada.
-Lysandre no se lo ha ido publicando por ahí- intervino la pelilila- Escuché lo sucedido cuando se peleaba con Castiel. No te preocupes,solo lo saben quienes deberían saberlo...-¿Qué sabrá ella de las personas que tiene que saberlo o no?-... a mi parecer- aclaró como si hubiera leído mi mente
-¿Te peleaste con Castiel?- pregunté incrédula
-No nos peleamos- suspiró, parecía cansado de repetirlo- Simplemente discutimos
-Menuda discusiones las vuestras golpeando taquillas- resaltó la reportera que pareció haberlo visto todo
-Es de mala educación espiar a los demás, lo sabes, ¿no?- dijo el pelirrojo a la vez que hacía su aparición
-Soy reportera, chaval- no pude evitar soltar una risita al escucharla- Es mi trabajo investigar sin ser descubierta
-Al menos podrías contar las cosas como son, no tú las creer
-¿Y no lo hice así?- empezó a relatar...
Flashback
-¿Qué le ha ocurrido?- preguntó el chico de mirada plomiza a su amigo
-Querido amigo, te repito que está bien, no has de preocuparte
-¿Entonces por qué no ha venido?
-Le ha surgido un pequeño imprevisto
-¿Cuál?- preguntó por enésima vez, ya cansado y a punto de perder la paciencia
-Sería conveniente que te lo contara ella
-Maldición Lys- golpeó fuertemente una de las taquillas, cuyo eco ser perdió por los solitarios pasillos- Te pedí que la cuidaras y...- suspiró frustrado- Maldición. ¿Qué ha ocurrido?- volvió a lanzar la pregunta ansioso por conocer la respuesta
Su amigo de pelo plateado, negó con la cabeza, sabía que no debía decírselo, pues lo mejor era que se lo contara ella en persona. Además es un tema un tanto delicado para tratar. El pelirrojo  le miró directamente a los ojos, cualquiera que lo viera desde fuera pensaría que le estaba amenazando o que en cualquier momento le golpearía. Pero él sabía que no era así, le suplicaba, le pedía en silencio que por favor se lo contara, necesitaba saberlo. El chico de mirada desigual suspiró derrotado. Y le relató todo, al menos todo lo que sabía, aunque prefirió omitir una pequeña parte.
Fin Flashback
-No, no lo hiciste así- recriminó Castiel, a lo que la reportera respondió encogiéndose de hombros.
Él parecía cada vez más enfadado, pero ella era orgullosa y no se iba a echar para atrás.
-Bueno, supongo que no pasa nada por que se sepa- dije intentado poner un poco de calma- De todas formas nada cambiaría, el hecho de que lo sepáis o no, no hará que cambien las cosas- sabía que era mentira, preferiría que nadie lo supiese, aunque muy en el fondo algo se sentía aliviado porque que sí lo hicieran.
-¡Lil!- gritó la pelirroja, que rápidamente se situó a mi lado dándome amistosos codazos- Que pillina eres, ¿eh?- le miraba sin entender  a qué se refería- ¿Cómo no me has dicho que tenías novio?- si mi cara era de sorpresa la de mis compañeros allí presentes aún más.
-Lil, ¿por qué no me lo dijiste? Y yo que pensaba que éramos amigas- dijo de manera teatral Mai
-¿Qué?-quise añadir algo más que esa escueta pregunta pero no pude
-Esto si que es una sorpresa, valdrá de noticia- comentó divertida Andrea
-No, que no...
-Me lo vas a presentar ¿no?- preguntó un poco ¿molesto? el chico de cabello rojo
-¡Que yo no tengo novio!- grité. Todos se callaron
-Si lo piensas bien, era algo mayor para ella- intervino Violeta que hasta entonces no había reparado en ella
-Es cierto- corroboró Iris, con un dedo en el mentón haciendo un poco de memoria
-¿Por qué has dicho eso?- le pregunté con cierta curiosidad
-Es porque nos encontramos a un chico, de unos veinticinco años que preguntaba por ti
-¿Cómo era?
-Más o menos igual de alto que Castiel, con los ojos azules oscuro y el pelo negro
-No puede ser- musité- ¿Dónde lo vist...-antes de poder acabar la frase sentí como un brazo me rodeaba por el cuello inmovilizándome y una mano empezaba a revolverme el pelo- ¡Ay!¡Para!
Solo podía ser él.
-Suéltala- ordenó la peliazul
Él dejó mi cabeza tranquila, pero su brazo seguía rodeando mi cuello: -¿O si no?
-O si no te las verás con ellos- dijo señalando al pelirrojo y al peliplata
Quise decir algo, pero él me lo impidió.
-Ellos- dijo con un tono algo despectivo el oijiazul- No me hagas reír, no me llegan ni a la suela de los zapatos.
Ambos chicos fruncieron el ceño, al menos uno de ellos, con el albino era difícil saberlo.
Le di un codazo en el vientre, lo suficientemente fuerte para que me soltara,sin hacerle daño.
-Ya vale- dije viendo las claras intenciones que tenía el rockero de golpearle
-Has hecho buenos amigos, me alegro, pensé que después de...- le lancé una mirada haciendo que se callara.
-¿Lo conoces?- preguntó tímidamente la pintora.
-Como para no hacerlo, es mi primo.
-Buenas, me llamo Marcos- saludó con una sonrisa- Siento lo ocurrido, quería saber si mi primita tenía buenos amigos.
-Pri...-empezó Mai.
-mi..-continuó Iris.
-ta...-finalizó Castiel.
Tras esto una carcajada inundó el pasillo que solo fue disipada por el sonido de la campana. Me despedí de ellos diciéndoles que enseguida iría a la clase, primero debía hablar con Marcos, o Marc como yo le digo.
-Idiota- dije con enfado por haberme llamado así.
-Vamos, no te pongas así, era una broma.
-Por cierto, ¿qué haces aquí?
-He llegado antes de lo previsto y no tengo llaves.
-No me refería a eso- dije a la vez que sacaba mis llaves de la mochila y se las daba.
-¿De verdad creías que te iban a dejar sola después de lo ocurrido?- dijo intentando aparentar normalidad que no tenía.
Le dolía no haber estado aquí cuando ocurrió y le dolía aún más no haberse despedido de ellos.
-Estoy bien- pese a decirlo no pude evitar que mi rostro se ensombreciera.
Él apoyo un dedo en mi frente y clavó sus ojos en lo míos.
-No mientas.
-No lo hago.
-¿Sabes? No eres tan fuerte como intentas aparentar- aquello me molestó, no sabía por qué, pero me hizo enfadar mucho.
Aparté su dedo de un manotazo y me dispuse a ir a clase.
-¡Eh!- me agarró del brazo- ¿Qué pasa?
-Nada- bruscamente me solté- Tengo que ir a clase- sabía que su vista estaba clavada en mí, aun así no me giré.
Entré abruptamente en el aula llamando a atención de todos, por suerte el profesor no había llegado todavía. Me senté en mi sitio y esperé a que pasaran las horas. No entendía por qué me había molestado tanto que dijera eso. “Porque no te gusta que te digan que eres débil” respondió a mi duda aquella molesta voz.
Las clases se pasaron lentas y tediosas, cuando sonó la campana que anunciaba el fin de aquella jornada salí corriendo, sin esperar encontrarme al profesor de matemáticas.
-He sido informado de que el viernes tuvo que ayudar al delegado principal por lo que no pudo cumplir su castigo- aquello me extrañó un poco, rápidamente me percaté de que era cosa de Nath- Podría informarme del motivo por el aque ayer no asistió al castigo.
-No asistí ayer a clase- parecía esperar algo que le dijera algo más- Profesor- le encantaba que recordáramos quién era.
-¿Cuál fue el motivo?
-Motivos personales...profesor.
-¿Cuáles exactamente? Pues de no saberlos con seguridad podría expulsarla.
Será cotilla el hombre :- Fallecimiento de unos familiares cercanos- por un momento me pareció notar compasión en sus ojos, por un momento- De acuerdo, en ese caso disminuiré su castigo a hoy nada más. Vaya a la sala de castigos.
Resignada fui hacia el aula. Poco después de que yo entrara llegó él con una pequeño montón de exámenes dispuesto a corregir. Saqué un libro al azar, para aparentar hacer algo durante el tiempo que durara el castigo.
Mientras divagaba por mis pensamientos el señor Zowall me llamó, levante la vista para prestarle un poco de atención. Me informó de que debía marcharse; sin embargo, antes llamaría al delegado para asegurarse que cumpliera mi castigo.
El rubio tardó poco en llegar. Me miró y rápidamente desvió la mirada al suelo, parecía nervioso. ¿Por qué?
Enredó una mano en su pelo: -Lamento la perdida de tus abuelos- ¿Cómo lo sabe? No recordaba habérselo dicho, tampoco al profesor, por descarte se tuvo que enterar por...- Me lo contó Andrea- corroboró lo que pensaba- No te preocupes, le pedí que fuera discreta.
No me di cuenta de cuanto se había acercado hasta que juntó su frente con la mía. Le miré a los ojos, aquellos orbes dorados como el oro y luego bajé mi mirada hasta sus labios, pudiendo notar así el tinte carmesí que cubría sus mejillas y , supongo, que también las mías.
Notaba su aliento en mi cara, haciendo que me pusiera algo nerviosa.
De pronto el instituto se quedó a oscuras. Yo me sobresalté, aunque no dejé que se notara.
-¿Un apagón?- preguntó el delegado.
-No creo- dije a la vez que me levantaba de la silla y miraba por la ventana- Fuera hay luz.
Estaba asustada,tenía un mal presentimiento, además nunca me gustó la oscuridad,me daba miedo. No sabía muy bien por qué; pero lo hacía, quizás fuese porque hacía que me sintiera sola, abandonada, indefensa, frágil....
-Que extraño- meditó unos segundos, tiempo que aproveche para posicionarme a su lado- Puede que haya saltado el automático. Iré a ver. Tú quédate aquí.
-No- susurré. Agarré su mano y apoyé mi cabeza en su espalda- No me dejes sola. Por favor...
Él apretó fuertemente mi mano y se giró para mirarme. Acarició mi mejilla con delicadeza y juntó su frente con la mía.
-No te preocupes, no lo haré- tras decir esto depositó un fugaz y dulce beso en mis labios- Vamos
Salimos del aula  y nos dirigimos a la parte trasera del instituto donde se encontraba el cuadro eléctrico ,no sin antes pasarnos por la sala de delegados donde Nath tenía guardada una linterna.
Mientras él miraba la posible causa del apagón yo inspeccionaba el lugar con la vista. Al hacerlo me pareció ver como una bulto se escurría entre las sombras. Me asusté, aún así forcé la vista para tratar de ver mejor; en ese momento volvió la luz cegándome durante unos instantes.
-Ya está....¿Ocurre algo?
-Eh...No, no ocurre nada- estuve tentada a decírselo; pero no estaba segura podría haber sido una imaginación.
-¿Segura?- asentí. Me cogió la mano de nuevo, en ese momento pareció percatarse de algo- ¿Qué te ha ocurrido?
Su pregunta se refería a mi mano, la cual llevaba vendada todavía. Puesto que llevaba las manos escondidas dentro de las mangas nadie lo había notado, hasta ahora.
-Nada- respondí un poco nerviosa- Un golpe.
-Debió ser muy fuerte para que lleves vendada la mano- había cierto tono de incredulidad en su voz
-Si, un poco.
Salimos de allí y nos dirigimos a la sala de delegados de nuevo para que recogiera algunas cosas, y así pasarnos también a recoger las mías.
Llegué a mi casa acompañada de él. Se acercó un poco más a mí. Oí la puerta abrirse y carraspear a mí primo. Si las miradas mataran quizás hubiera asesinado al delegado que se separó rápidamente.
-Yo...esto...Quería acompañarla para que no volviera sola, ya era muy tarde
-Vale, ya está en casa. ¿Algo más?-el tono de Marc era duro y atemorizante
-No, creo que no- mi primo le mandó otra mirada asesina- Mejor me voy. Nos vemos mañana.
-Sí. Hasta mañana- me despedí de él a la vez que se marchaba. Entré en casa bajo su inquisitiva mirada- Es solo un amigo, ¿vale?
Él no dijo nada más al respecto: -Oye, te ha llegado un paquete.
-¿De quién es?
-No lo sé, no hay remitente.
Me tendió el objeto enviado, era no era muy grande, no había remitente y tampoco había pedido nada. Solo podía ser....

Modificado por Lil2 (El 27/02/2013)

 

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El 28/06/2012 - #3 

 

Capítulo 19

Este capitulo esta dividido en dos partes

Spoiler

Entré en la ducha, cerré los ojos y dejé que el agua recorriera todo mi cuerpo para luego marcharse por el sumidero y con ella todo lo que rondaba en mi cabeza. Sintiéndome así libre de preocupaciones, de sentimientos...de todo. Abrí los ojos de nuevo. Si fuera así de fácil. Si fuera tan fácil poder deshacerme de todo así.
“Pero entonces ¿qué sentido tendría la vida? Es decir, que sentido tiene escapar de todo, al fin y al cabo lo que hace a la vida interesante es el hecho de poder ir superando los obstáculos.” 
El agua volvió a golpear suavemente mi cara. ¿Y los obstáculos que no puedes superar, qué pasa con ellos? “Paciencia y constancia” ¿Y cuándo eso no basta? “Tenacidad” ¿Y cuando eso tampoco es suficiente, entonces qué? “Entonces es que no lo has intentado”¿Y si al intentarlo tampoco lo he conseguido?¿Y si he hecho todo lo posible pero aún así no dió resultado? “En ese caso acepta la mano que haya para ayudarte”. No creo que haya ninguna .“¿Estás segura?”
-¿Te ha tragado el váter? Date prisa- la voz de mi primo me sacó de mis pensamientos recordándome que ya no estaba sola en la casa.
Salí del baño, hacía tiempo que terminé; pero aquella charla interna me entretuvo.
A veces llego a pensar que si la gente supiera algo de esas conversaciones, de esos interminables diálogos, me tomaría por loca.
-Vaya- dijo con una fingida mueca de disgusto- Y yo alegrándome porque pensaba que te habías ido por el desagüe- bromeó
-De ser así no habrías podido entrar en el baño- respondí algo sarcástica
-Mmm...Es cierto, en ese caso, me alegro de que no haya sido así- rió y luego me revolvió el pelo.
Decidí acostarme. Entré en mi habitación y ,en una vano intento por no hacerlo, miro hacia el escritorio. Aparte de toda la ropa que reposa sobre la mesa había otra cosa más. Fruncí el ceño. ¿Por qué? ¿Qué sentido tenía que llegara el paquete ahora? Hacia ya más de un mes que me hizo aquella llamada, haciéndome pensar que volvería. “Ilusa” recalcó aquella voz con la que minutos antes hablaba. Me dejé caer sobre la cama, dándole la espalda al paquete. Sabía que de no hacerlo acabaría por abrir aquel envío y no quería, no se merecía que le prestara tanta atención. Miraba un punto cualquiera de la pared. Una pared que en su día fue blanca; y que ahora era de un tono amarillento desgastado, aunque, claro, eso solo se podía apreciar con la luz del día.
La tenue luz de la luna entraba por la ventana dibujando extrañas y escalofriantes formas en la pared. Quise asomarme a contemplarla a través de la ventana; sin embargo mis ojos fueron en dirección a un coche aparcado a escasos metros de mi puerta,que no me dió muy buena espina. No pude ver ni la matrícula, ni la marca, algo que acrecentó mi suspicacia. Era de un color negro oscuro como la noche. No quise darle mayor importancia, de la que ya le había dado, bien podría ser que algún vecino se hubiera comprado un coche nuevo. Aunque no escuché nada al respecto, cosa extraña, pues muchas veces los residentes de la zona eran tan cotillas que antes de estornudar ya te estaban diciendo ´Salud`.
A la mañana siguiente me levanté más temprano que de costumbre e hice un poco de ejercicio, ¿el motivo? Marc creyó que sería muy divertido despertarme echándome agua por la cabeza. Me levanté algo sobresaltada; pero al darme cuenta de lo que era comencé a perseguirle por toda la casa; sin embargo llegué tarde y con el cabello húmedo.
-¿Te has duchado esta mañana?- preguntó Mai risueña
-No- respondí un poco cortante
-¿Entonces?
-Mejor no preguntes
-Creo que alguien se levantó de mal humor- dijo a la vez que hacía una mueca infantil

Una vez finalizaron las clases decidí irme hacia la parte trasera del instituto donde se encontraba el jardín.
-Hola- saludé a Jade cuando le vi.
Como siempre enterrado entre sus macetas, literalmente
-Hola- me devolvió el saludo- ¿Qué tal?
-Supongo que bien- por un momento la tristeza se reflejó en mi cara, moví la cabeza para quitarme aquellos recuerdos.*
-¿Necesitas ayuda?- pregunté viendo que una maceta le iba a caer en la cabeza, por suerte la cogí a tiempo
-Si. Podrías regar las plantas que hay fuera
-Claro
Cogí la manguera y empecé a rociar las flores, de pronto algo me golpeó en la cabeza...Un balón. Me giré enfurecida en busca del culpable.
-Perdón- gritó un chico con una equipación deportiva. Tenía el cabello rojizo, casi anaranjado y unos orbes verdes resplandecientes. De complexión delgada; pero formada por el deporte.
-¿No veis que aquí no podéis jugar?- pregunté con enfado
-El balón se escapó- replicó el futbolista
-Pues mejora la punterías- solté con apatía
-¿Me lo devuelves?
-Claro- dije sarcástica sin moverme un centímetro
El chico me miró con enfado durante unos segundos, mirada que mantuve hasta que me marchó derrotado.
Realmente aquel no era mi día. Cuando terminé de regar, ayudé al jardinero con otras cosas, como fueron trasplantar algunas macetas o curarlas.
Después de acabar por completo me dirigí a la sala de delegados para ver a Nath.
-¿Se puede?- pregunté a la vez que abría tímidamente la puerta
-Claro, adelante- respondió el rubio
-No terminas nunca, ¿eh?- bromeé
-Es un poco difícil con tanto papeleo- intentó seguirme la broma sin mucho éxito
Me senté en una silla cercana a él y lo observé durante unos segundos
-¿Ocurre algo?
-No...- dejó los papeles que tenía entre las manos y me miró- Oye...¿Por qué no vamos a dar una vueltas?- pregunté algo nerviosa- Así te despejas un poco, es mi forma de agradecerte lo de ayer- argumenté
-No puedo. Debo terminar esto
Aquello fue como una patada en el estómago. En ese momento recordé a mi padre, quien había dejado a su familia por trabajo o eso me parecía a mí, y no pude evitar sentir que ese momento Nath era igual que él.
Me levanté de la silla de tal forma que se tambaleó un poco, él me miró sorprendido.
-En ese caso no quisiera molestarte- le lancé  una mirada que no sabría describir- Hasta mañana, Nathaniel
Antes de que pudiera decir algo cerré la puerta, oí como se movía su silla y se acercaba a la puerta; pero para cuando llegó, yo ya había salido del centro.
Oí un estruendo en el cielo, estaba gris. Un colo gris que presagiaba lluvia.
Siempre me gustaron los días lluviosos, estar en casa y escuchar el suave tintineo de la lluvia contra el cristal me resultaba agradable.
-Lil, quería amiga mía- miré hacia el lugar de donde provenía aquella voz- ¿Cómo estás?- preguntó aquella rubia que tenía de nombre Ámber.
“¿Ámber? Creo que alguien la cambió o puede que ya no le llegue suficiente oxígenos al cerebro. Aunque tampoco es que lo tenga.”
La miré con las cejar arqueadas, incrédula. Venía sola y con una formidable y falsa sonrisa en el rostro.
-¿Ocurre algo?- preguntó haciéndose la inocente- ¿Ya no puedo preguntarle a una amiga como está sin que mire raro?
“Ten cuidado, busca algo” me precavió la dichosa voz.
-¿Desde cuando hemos sido amigas tú y yo? Que yo recuerde no me has soportado desde que llegué
Su mueca se terció un poco :- Pero eso era solo para saber si...
-¿Qué quieres?- pregunté aburrida de su actuación
Borró esa falsa sonrisa con que había llegado mostrándose como era  :- No sé como has podido comerle la cabeza a todos y engañarles, eres malvada. Vengo de buenas para ser tú amiga y me tratas así, verdaderamente creo que todos están locos si te ven como a una niña buena. ¡Yo soy mejor que tú!- resaltó eufórica
-Será maquillándote, aunque ni aún así...pareces un payaso
-Un...un payaso..- poco a poco su cara empezó a volverse roja por la ira
Alzó su mano en un intento por golpearme, sin embargo la intercepté. Agarré su muñeca con fuerza mientras clavaba mis uñas en ella, haciendo que pusiera una mueca de dolor.
-Si te atreves a tocarme te juro que es lo último que haces- musité con una venenosa suavidad
Cuando la solté empezó ha acariciarse la mano, no dijo nada más. Se marchó mientras murmuraba algo entre dientes que no llegué a comprender. Aquello fue lo más extraño que me había ocurrido en todo el día, que se acercara esa barbie payaso y sobre todo, que lo hiciera sola, levantó mis sospechas. Ignoro que querría, nada bueno, eso seguro.
Retomando el camino de vuelta a casa, pasé por el parque donde encontré a Violeta pintando. Me acerqué a ella. Siempre me pareció una chica dulce, aunque demasiado tímida.
-¿Qué dibujas?- pregunté situándome detrás de ella.
Debía estar muy concentrada, pues no me oyó llegar ya que se asustó un poco y rápidamente escondió su bloc.
-Na...nada...-respondió tímidamente
Yo le sonreí:- Venga enséñamelo, he oído que dibujas muy bien- no parecía muy convencida- Venga...- al final optó por dejarme ver su dibujo.
Era increíble, estaba dibujando la fuente que había en el centro. Tenía todos los detalles de la fuente: las figuras que sostenían los chorros de agua, la pequeña verja que la rodeaba, incluso había dibujado algunos pájaros bebiendo. Parecía una fotografía hecha en blanco y negro.
-Guau. Es precioso- le dije- Envidio tú talento para dibujar, yo soy malísima- añadí con una mueca un tanto infantil
-¿Me envidias?- parecía sorprendida- Yo te envidio a ti
-A mí- la sorprendida ahora era yo- ¿Por qué?
-Por tu forma de ser, eres muy extrovertida. No te da miedo hablar con la gente y decirle lo que piensas. En poco tiempo has hecho más amigos de los que yo he podido hacer en toda mi vida- su tono se volvió un poco triste- Has sido capaz de enfrentarte a esa bruja, quiero decir, a Ámber- acercó las rodillas a su pecho y dejó reposar su cabeza sobre ellas.
Yo me senté en el suelo y dejé la mochila a un lado, ya que hasta entonces había estado en cuclillas.
-No tienes miedo de hablar con los chicos- retomó la palabra- Yo no soy capaz de hacerlo sin tartamudear- se sonrojó un poco- Me gustaría ser un poco más valiente, ser un poco más como...
-¿Como yo?- la interrumpí, ella asintió- No digas tonterías.- me miró confundida y un poco dolida- No tiene nada de malo ser tímida. Así te ahorras conocer mucha gente idiota. Haces grandes amigos, todos en el instituto hablan muy bien de ti, y no dudarán en apoyarte; todo es por tu forma de ser. No importa que seas un poco tímida, créeme, yo antes de venir aquí era mucho más tímida que tú. Pero con el tiempo me he dí cuenta de que la timidez que sentía era una tontería, claro que yo no tenía tan buenos amigos.- paré para retomar aire y la miré, ahora parecía un poco más confiada- No es malo ponerse metas o querer ser mejor; pero nunca debes querer ser como alguien...
-Debes ser tú mismo...-me interrumpió-... y mejorarte cada día, ¿no?- preguntó con una sonrisa- Aunque el ser tímida tiene su lado bueno, puedes llegar a conocer el verdadero interior de las personas y ser capaz de sorprenderlas- aquello de desconcertó un poco
El sonido de otro trueno resonó por todo el lugar. Miré al cielo, el cual ahora estaba completamente oscuro.:- Será mejor que nos vayamos, creo que pronto lloverá- dijo poniéndose de pie en un salto y tendiéndome la mano.
Tras despedirnos me apresuré a llegar lo antes posible.
Poco tiempo después se desató una gran tormenta, estaba un poco preocupada; aunque me encontraba en casa mi primo aún no había llegado.
El timbre de la puerta sonó, abrí rápidamente creyendo que era él.
-Nathaniel, ¿qué haces aquí?- pregunté extrañada.
-Necesitaba hablar contigo- estaba empapado y parecía haber venido corriendo- No sé lo que a pasado antes; pero...Lo siento.
Aunque no lo mostré, por dentro aquello me enfadó un poco.
-¿Por qué te disculpas si no sabes lo que has hecho?
-Porque es posible que no lo sepa, pero sea lo que sea te hice daño, por eso me disculpo- sonrió- Te he traído algo- tras de si sacó una pequeña bola de pelo. Un gato siamés
Abrí los ojos con ilusión y lo cogí con cuidado.
-¿Te gusta?- preguntó
-Sí, me gustan mucho los gatos-le acaricié  con cariño
-Yo no me lo puedo quedar, y pensé que a lo mejor...
-¿Podría quedármelo yo?- asintió- Vale- sonreí
Me hice a un lado para dejarle pasar, pues de seguir en la puerta acabaría resfriándose- Iré a buscar unas toallas- dejé al gato de nuevo en brazos de Nath,al poco volví al recibidor con una gran toalla azul en las manos para él y una pequeña verde para el felino- Toma- le miré de arriba  abajo,  eso no sería suficiente- Deberías quitarte la ropa- me miró confuso y con un tono carmín en sus mejillas-No...no me malinterpretes, lo decía para que no te resfriaras
-No tengo ropa para cambiarme- el sonrojo de sus mejillas aumentó, aunque se formó una pequeña sonrisa pícara en sus labios
-No te preocupes, ahora te doy algo- le hice pasar al baño y subí arriba para coger algunas prendas de Marc
Toqué y le dí la ropa que había cogido. Consistía en un chándal marrón y una camiseta  blanca. Mientras se vestía le puse al misifú un cuento con leche, que no tardo en beberse, tras hacerlo empezó a restregarse por mis piernas, lo alcé en brazos y acuné. Poco después el rubio salió del baño,las prendas le quedaban un poco holgadas. Verlo vestido tan informal me arrancó una sonora carcajada.
-Tú ropa está en la secadora, no tardará mucho.
-Muchas gracias. Siento causarte tantos problemas- miró al gato- ¿Le has puesto nombre?
-Si, se llama “Como tú”
-¿Se llama Nath?- podía notarse una mezcla de diversión, agradecimiento y confusión en su voz
-No, no se llama Nath, se llama “Como tú”- el delegado lo meditó unos segundos hasta que entendió el nombre del felino, después se echó a reír
-No crees que es un poco raro- dijo entre carcajadas
Encogí los hombros: -Es original
Oí la puerta de la casa abrirse, había llegado.
-Siento haber tar...da...do- una pequeña mueca de disgusto se dibujó en su cara- ¡¿Qué hace él aquí?! ¡Y con mi ropa!
-Hubieras preferido encontrártelo solo con una toalla- le dije de forma burlona, aunque por como me miró no se tomo muy bien la broma- Vino a traerme esto- mostré a la que ahora era mi mascota
Lo miró durante unos minutos :- ¿Cómo le has puesto?
-“Como tú”- no era necesario explicar nada más, entendía perfectamente el nombre del animal
Negó con la cabeza, y añadió con resignación: -¿No crees que hay nombres mejores?
Antes de que pudiera responder un sonoro trueno retumbó por toda la casa, provocando posteriormente y apagón general. Aquello me asustó un poco, por lo que empecé a abrazar al gato tan fuerte que soltó un pequeño maullido. No podía verlo; pero sabía que sus ojos azules estaban clavados en mí, mirándome con preocupación. Sabía porque y lo odiaba un poco. Me conocía tan bien o mejor de lo que le conocía yo a él. Eso era lo que odiaba, ser tan transparente. Pasamos nuestra infancia juntos, siempre venía a visitarnos algunas semanas cada año desde que estudiaba fuera. Conocía perfectamente todos mis miedos, mis gestos, la forma que tenía de reaccionar, todo lo que me había ocurrido. Sabía lo estrecha que fue mi relación con Adam y como me afectó su muerte, sabía lo enfada que estaba con mi padre y sabía el miedo que le tenía a la oscuridad.
-Iré a coger una linterna. Quedaos aquí- dijo antes de internarse en la casa
N/A: (*) Aquí hago una pequeña referencia a los capitulos 16 y 17


Spoiler

Narra Nathaniel
No sé si será mi imaginación pero estoy seguro que me a hecho un gesto con el que quería decir que me vigilaba.
Aquel chico me hacía sentir incómodo, ¿Quién era?
Estoy seguro que no era su hermano, pues en el formulario no decía nada acerca de ello.
¿Sería su novio?
Fruncí el ceño. En ese caso era lógico que se comportara así conmigo, que me mirara mal y que el otro día me lanzara aquellas miradas.
Pero no es posible, él es demasiado mayor para ella, no...no hacen buena pareja; además si tuviera novio, ¿por qué dejaba que me comportara así con ella?
No parece la típica chica que tontea con varios chicos a la vez, estoy seguro de que no es así.
Aunque, ¿y si lo fuera? Tendría sentido lo que me ha dicho Andrea
Flashback
Me levanté rápidamente de mi sitio al verla marchar así. De algún modo la había lastimado con mi comportamiento; sin embargo no sabía por qué.
Cuando salí de la sala de delegados ya se había ido. Dejé escapar un suspiro de frustración.
-Suspirando por amor, ¿eh?- oí una voz cerca mía
Me giré en dirección de la voz: -No sé que quieres decir con eso. Solo somos amigos- noté como me ruborizaba
-Ya, claro- dijo con notable ironía- No sabes mentir...además, descubrir mentiras es cosa mía, ¿lo has olvidado?
-Para nada Andrea, ¿qué quieres?- intenté cambiar rápidamente de tema
-Nada- bajó los brazo que hasta el momento había tenido cruzados- Solo avisarte que de ese modo la perderás; pero como solo sois amigos...- dejo la frase en el aire mientras se encaminaba a la sala de informática
Cerré la puerta inquieto y me dispuse a seguir con mi labor; pero no lo conseguía, no conseguía centrarme. Tiré los papeles al suelo agobiado, llevaba más de media hora y no había conseguido avanzar.
Salí de allí y fui a hablar con la persona que había conseguido ponerme nervioso.
-Sabía que vendrías, siéntate- dijo con una sonrisa de satisfacción en el rostro
-No, bueno yo...- me había pillado- ¿Qué has querido decir con lo de antes?
Inclinó suavemente la cabeza y entrecerró los ojos: -¿Lo que he querido decir con lo de antes?- repitió, yo asentí- Pues eso mismo. No tiene mayor complicación. Si sigues así la perderás o ¿es que acaso crees que eres el único?- aquella pregunta me dejó sin habla y más confuso aún- Tengo que irme, ya ye encargas de cerrar tú, ¿no?- no esperó a que contestara para marcharse.
Apenas después de esa conversación salí rápido del instituto con la firme intención de hablar con Lil, aclarar la duda que había sembrado Andrea y declararme. No me importó que estuviera lloviendo, necesitaba decírselo. Conforme avanzaba la valentía con la que había salido se disipaba a la velocidad que corría. Llegué a la puerta de su casa sin saber muy bien qué hacer. Qué decir cuando llamara. En ese momento oí un maullido. Busqué la procedencia de aquel sonido hasta dar con él. Una sonrisa surcó mis labios. Era la excusa perfecta por si me quedaba mudo.
Fin Flashback
Las cosas no habían salido como las planeé. Me sentía dolido y traicionado, ¿por qué? No estábamos saliendo ni teníamos nada. ¿Por qué me dolía tanto que tuviera novio?
-Mi primo está tardando un poco, ¿no crees?- su voz me sacó de mis cavilaciones.
Espera un momento, ha dicho su primo; entonces no es su novio. Aquello me hizo esbozar una gran sonrisa. ¿Por qué no se me había ocurrido antes?
-Tu primo es muy protector contigo, ¿verdad?
-Sí, un poco.
Me acerqué a ella. Iba a declararme, lo tenía clarisimo.
-Carmen...Lil...yo...quería decirte que yo....-no pude continuar, ella colocó delicadamente su mano en mis labios.
-No digas nada, ¿vale?- su voz parecía que iba a romperse en cualquier momento- No lo digas, por favor, no lo digas.
Aquello me desconcertó bastante. Me sentí estúpido por creer que le gustaba. Con todo lo que había pasado entre nosotros creí que era así. No. No iba a lamentarme. No sin antes saber porque se comportaba así conmigo.
En aquel momento llegó su primo con unas linternas.
-Toma- dijo mientras le pasaba una a Lil, luego dirigió su mirada hacia mí, parecía enfadado.
Un silencio invadió la habitación solo interrumpido por la lluvia. Pasaron unos cuantos minutos antes de que llegara la luz y algunos más antes de que amainara.
-Creo que será mejor que regrese ya a casa- dije rompiendo el silencio.
Fui al recibidor seguido por Lil, quien portaba una bolsa de plástico con mi ropa ya seca, y por su primo. Fue él quien me abrió la puerta; pero justo antes de salir me susurro algo:
-No te atrevas a hacerle daño- aquello me dejó un tanto confuso,  ¿habría oído nuestra conversación?¿Qué quería decir exactamente con eso?
Fin Narración Nathaniel


Capítulo 20

Spoiler

Después de que se marchara intenté evitar a toda costa la mirada de mi primo; pero fue inútil.
-¿Qué te hizo?- preguntó con un semblante serio
-Nada- aparté la mirada de él y la dirigí al sofá donde se encontraba Como tú.
La mano que colocó sobre mi hombro hizo que me sobresaltada: -En serio, dime que te ha hecho o se lo preguntaré a él, y créeme que no seré tan benévolo- dijo mientras se crujía los nudillos
Me lleve una mano a la frente y la masajee intentando relajarme: -No me ha hecho nada. No fue nada de lo que hizo, fue lo que dijo- aparté su mano de mi hombro- Y lo peor es que fue inconscientemente.
Me senté al lado del felino ,que  se sobresaltó un poco al notar mi presencia y que seguidamente se acostó en mi regazo, empecé a acariciarlo ofuscada. No sabía por qué hablaba de ello y menos por qué se lo contaba; sin embargo necesitaba contárselo a alguien. Alguien que fuera de confianza y supiera, sin entrar mucho en detalles, el motivo real y quién mejor que Marc.
-¿Y qué fue lo que dijo?- preguntó mientras se colocaba en frente mía
-No mucho- no le miraba a la cara, mis ojos estaban pendientes del vaivén de mi mano sobre el lomo al gato- Simplemente me recodó a él- no hacía falta detallar más- Y no quiero. No quiero a nadie como él.
“¿A nadie como él? Ni siquiera puedes decirle papá. No puedes decir: A nadie como papá. ¿Tanto le odias?” No, no le odio, respondí ha aquella odiosa voz. Simplemente no quiero a nadie que de más prioridad a su trabajo que a su familia. “Pero,¿le odias?” Insistió la voz. No puedo, porque es mi padre e hizo cosas buenas. Hechos que han dejado un buen recuerdo en mí.
Noté los brazos de Marcos rodeándome: -No preocupes
-Qué fácil es decirlo- murmuré para mí; aún así cuando dijo aquello me sentí mejor
Se levantó y me revolvió el pelo- ¿Qué quieres para cenar? Hoy cocino yo- dijo mientras se señalaba con el dedo pulgar
-¿Seguro?- pregunté dudosa- ¿No le prenderás fuego a la cocina?- No es que desconfiara de él, simplemente la cocina no era lo suyo. Puede que suene un poco tópico, pero es así. Desde que vino nos dividimos las tareas: él limpia y yo cocino.
Arrugó la frente y terció los labios en una fingida mueca de disgusto: -Ten un poco más de confianza en mí
-Vale, vale...-levanté ambas manos- Iré encargando unas pizzas- añadí para su desagrado
Tal y como predije la cena era incomible, por suerte no prendió fuego a la cocina.
-Primo eres penoso en la cocina- dije a la vez que me llevaba un trozo de pizza a la boca
-Calla- frunció el ceño- Solo ha sido un intento fallido


Me desperté sobresaltada. No recordaba el sueño, pero debió ser terrible porque tenía el corazón encogido. Miré el reloj. ¡Genial! Las 6:30 de la mañana, aún faltaba una hora y media para entrar en clases.
Me tumbé de nuevo en la cama mirando el techo. Intentaba conciliar el sueño d nuevo, en vista de que no podía hacerlo exhalé un profundo suspiro y me levanté dispuesta a ducharme e intentar despejar así aquella mala sensación que tenía.
-¡Qué madrugadora! Ya pensé que tendría que despertarte como ayer- bromeó mi primo
-¡Qué gracioso!- ironicé. Notaba su mirada inquisitiva- He tenido una pesadilla, no recuerdo que era. Solo sé que era malo
-No le des más vueltas- dijo sabiendo que pensaba en ello- Es solo una pesadilla. Anda, desayuna que te acerco- cogió las llaves del coche
-No, dejalo. Iré andando- dije mientras terminaba de desayunar- Creo que me ayudará a despejarme
-Si que debió afectarte el sueño para que quieres ir andando, con lo perezosa que tú eres- su tono mezclaba sorpresa y mofa
Ignoré lo que dijo y salí, tal vez si  hubiera aceptado que me llevara habría escuchado como le llamaban y como aquella llamada le hizo cambiar por completo el rostro.
-¡Lil!- un grito en la lejanía me hizo girar, pude ver como una figura se acercaba a toda prisa hacía mi, una figura que pude distinguir como Mai, y como traía algo detrás- Por fin te alcanzo, íbamos a ir a buscarte a tu casa para ir juntas, pero...- se rascó la nuca con una mano mientras se ruborizaba un poco-...Como no sabíamos donde vivías hemos estado dando vueltas hasta que te he visto.
-Menos mal que tienes buena vista, que si no...- dijo recobrando el aliento Andrea a la vez que salía detrás de la peliazul
-O venga no seas así. Tú tampoco sabías donde vivía- se cruzó de brazos
-Por eso te dije que mejor la esperáramos en la puerta del instituto- alegó cruzándose de brazos también.
Tras esta pequeña, por así llamarlo, riña llegamos a tiempo. Durante el corto trayecto estuvimos hablando y poniéndonos al día de los cotilleos. Vale, seré sincera, ellas se ponían al día, yo no hacía mucho caso. Risas y bromas en el camino  me ayudaron a distraerme, hacía tiempo que no pasaba un rato con ellas.

El timbre sonó anunciando el fin de las clases, como siempre, los alumnos salieron atropelladamente de las aulas. Recogí mis cosas y salí rápido, yo tampoco quería quedarme.
-Hola Andrea
-Hola, ¿has visto a Mai?
-Mmm...No, ¿por qué?
-Se ha dejado sus cosas en clase- antes de que pudiera decir nada aclaró lo que quería decir- Pidió al profesor ir al baño y no volvió
-Quizás este todavía allí
-No lo creo. He ido a mirar, pero no había nadie
-Bueno, tú búscala por el patio y yo iré por lo pasillos. Tiene que estar en algún lado.- asintió y cada una fuimos por un lado.
No era muy común en la peliazul saltarse la clases. No tuve suerte; sin embargo por algún motivo entre en los baños.
-¿Hola?¿Mai, estás aquí?
-¿Carmen?¡Estoy aquí!- me acerqué a la puerta de la que provenía la voz
-¿Qué haces aquí?
-Tomar café, ¿tú que crees?
-Perdona, no sabía que se tardaba tanto en ir al baño- respondí un poco molesta
-Llevo aquí encerrada casi media-hora, la puerta está rota
Intenté abrir la puerta sin ningún éxito : -Está bien, iré a buscar ayuda. No te muevas- añadí con una sonrisa
-¡Encima te recochineas*!- exclamó con un tono enfadado
Salí en busca de algunos de los conserjes que había. Exactamente teníamos dos: un hombre mayor, de unos sesenta años, pelo blanco, andaba siempre un poco encorvado. Era muy amable y siempre guardaba algún chiste para nosotros. Y una mujer, de edad media, cabello rizado pelirrojo, huraña y antipática. Siempre con una mueca de enfado en la cara.
Como no podía ser de otra manera, la encontré a ella. Tras explicarle brevemente la situación me acompañó a los baños.
-¿Acaso no has leído el cartel que hay en la puerta?- dijo señalando en letrero que no había visto antes- ¨Aseo roto. No usar¨- leyó
-Lo siento- se disculpó azorada- Los demás estaban ocupados y...
La mujer le mandó una mirada que hizo que se callara, una mirada digna de competir contra la de cierto pelirrojo, también. Qué coincidencia, ¿no?
-Andrea te estaba buscando, me dijo que había venido a los baños, ¿por qué no le dijiste que te habías quedado atrapada?
Desvió la mirada al suelo: -Pues...Verás...Es que también estaba Peggy en el baño y no quería que nadie se enterara. Como es ella seguro que al día siguiente saldría en la portada del periódico con un titular y un reportaje que me harían quedar como una idiota.
Entendía a lo que se refería. A nadie le gusta que todos sepan de tus fallos; aunque, creo que lo que realmente odiamos es que nos recuerden constantemente que fallamos .
Tras dar una par de vueltas encontramos a la pelilila sentada en una banco, con las cosas de Mai a su izquierda y las suyas propias a la derecha. Le contamos, más bien, le conté el accidente que le había ocurrido. Después de reírse tanto que se le saltaron las lágrimas se quedó con ella en el patio, pues enseguida tendría sus clases extra-escolares, mientras yo volvía dentro.
Llegué a mi taquilla y dejé algunas cosas dentro. Mi móvil empezó a vibrar, lo tenía en silencio, por suerte lo llevaba en el bolsillo del pantalón.
-Dime- dije después de mirar quien me llamaba
-Carmen...-la voz de mi madre sonaba ronca, algo que me preocupó- Puede que ya te lo haya dicho tu primo, pero...-escuché un leve sollozo
Fruncí en ceño extrañada: -¿Marc? A mí no me ha dicho nada¿Qué tendría que decirme?- antes de oír una respuesta pude escuchar como hablaba con alguien
-¿Carmen? Soy tu tía, ¿me oyes?
El hecho de que fuera ella quien estuviera ahora al teléfono me inquieto, más aún por el tono de su voz: -Sí, dime- intenté sonar tranquila
-No te enfades con Marcos, pensaría decírtelo cuando llegaras de clases...
-¿Qué me tenía que decir?- le interrumpí
-Es sobre tu padre- noté como se formaba un nudo en mí estómago- Ha...ha sufrido un accidente y ahora está en el hospital- Sentí como si tocara el fondo de un abismo. Un abismo rodeado de oscuridad y tristeza. Un abismo de soledad-Acaba de salir del quirófano. Los médicos no saben como evolucionará, cuando sepa algo te llamaré, ¿de acuerdo?- hubo un breve silencio- ¿De acuerdo?- insistió preocupada.
-De acuerdo- contesté como pude. Ahora sabía que verdaderamente me importaba mi padre, y que le quería. Pero había tenido que sufrir un accidente para darme cuenta de ello. Me odié a mí misma por eso.
Cerré la taquilla de un portazo, cegada por la frustración. Cerré el puño a punto de golpear el metal, por suerte un pequeño rayo de razón me frenó a tiempo. Justo en el momento en que vi mi mano, ya no la llevaba vendada y podía ver la herida. Una herida rodeada por un tono rosado en la piel, una herida que aún cicatrizaba.
Dejé reposar el brazo sobre la pequeña puerta y apoyé mi cabeza en él. Aún llevaba el móvil en la otra mano, lo apretaba con fuerza, tanta que creí que se rompería.
Me mordía en labio con fuerza  y respiraba con dificultad, en un intento por no llorar.
Por el rabillo del ojo pude ver unos zapatos negros que se situaron a mi lado. Permanecí en la misma posición unos segundo más, hasta que harta de aquella persona, levanté la cabeza para echarla.
Aquella mirada plomiza me dejó muda, no por la dureza que mostraba, si no, por la preocupación que reflejaba en ellos.
Alargo el brazo para tocarme; sin embargo retrocedí. Sabía que el mínimo contacto derrumbaría la débil muralla que impedía a mis lágrimas salir.
No me había percatado hasta el momento de que Nathaniel estaba detrás del pelirrojo. Supongo que la imagen que daba en aquel momento no debió de ser muy buena y que la reacción que tuve con Castiel no mejoró las cosas. Creo que debió ser así, pues antes de poder darme cuenta se enzarzaron en una pelea provocada por el delegado.
Los poco alumnos que quedaban empezaron a rodearles. El círculo se hizo más grande cuando algunos alumnos salieron de las aulas atraídos por el ruido que había. Aquella imagen eran deplorable. La gente mirándoles y gritando mientras ellos se peleaban, como si fueran animales, no. Animales no. Bestias. A veces me sorprendía como al ser humano le atraía la pena y la violencia, como disfrutaba viendo el dolor, cierto que había excepciones. Pero eran tan pocas que de verdad me preguntaba como era posible que fuéramos la especie más avanzada y no nos hubiéramos destruido aún.
Yo estaba quieta. Paralizada, quería moverme, quería separarles, quería gritar. Quería hacer algo y no podía. Sentía como si algo me sujetara, sentía un nudo en la garganta que me impedía hablar. Por más que quería, por más que lo intentaba no podía. Empezaba a sentirme frustrada.
Algunos de nuestro compañeros se acercaron a separarles: Lysandro, quien esperaba al guitarrista y al notar su ausencia, pensado que podía haberse olvidado acudió a buscarlo. Armín y Alexy, los gemelos que habían llegado hacía poco al instituto, aún estaban aquí porque el pelinegro esperaba recuperar su juego. Kim, quien pese a ser una chica era bastante fuerte, acababa de salir del taller de escultura y esperaba a Violeta.
Pese a que los había separado no podía retenerlos. La morena no dejaba de pedir que llamaran a un profesor antes de que volvieran a enzarzarse en la lucha; sin embargo nadie se movió, no querían perderse esta pelea que se preveía desde hacía tiempo.
-Basta- una palabra que se quedó en mi garganta- Quietos-murmuré tan flojo que apenas pude oírlo- No sigáis- susurré un poco más fuerte- Parad de una vez- esta vez mi voz sonó normal- ¡Ya basta!- grité al fin.
Todos dirigieron su mirada hacía mí. Incluso “ los gallos de pelea” que al hacerlo se relajaron.
-Lo  siento- se disculpó Nath a la vez que se acomodaba la ropa, mientras Castiel también lo había. Claro está, él sin disculparse- Te vi hablando con él. No sé que fue lo que te dijo o hizo; pero noté tu reacción. Solo me preocupé por ti
-Yo no le hice nada- se defendió- Fui a hablar con ella porque me preocupaba.
-Si es así como es preocupáis por mí prefiero que no lo hagáis- fría y dura sonaba mi voz y ,aún así, débil, quebrada por las lágrimas que habían comenzado a salir.
¿Habéis tenido alguna vez la sensación de ahogaros?¿De querer escapar del mundo, pero no saber cómo? Así me sentía en ese momento, ahogada por la gente que había, por mis sollozos, por todo lo que sentía y trataba de reprimir. Quería escapar, irme lejos de allí, lejos de las miradas y cuchicheos.
Empecé a correr, sin dirección, simplemente corría. Tras unos cuantos minutos paré. Veía borroso a causa de las lágrimas y respiraba entrecortadamente. Al mirar a mi alrededor me di cuenta de que no había llegado demasiado lejos, concretamente había llegado a la parte más alejada del parque.
Me senté tras un gran olivo, acerqué mis rodillas al pecho y enterré mi cara en ellas.
Escuché como alguien se acercaba, empecé a respirar más despacio para que no se percatara de que estaba allí y se marchara. No lo hizo. No sabía quién era y no iba a levantar la cabeza. No iba a dejar que nadie me viera llorar. Pasó una brazo por mis hombros y me acercó a su pecho. Era un chico.
-Llorar no te hace débil...-aquella voz solo podía pertenecer a él-...solo te convierte en persona- una lágrima suya cayó en mi nuca.
Quizás fuera eso lo que necesitaba oír, ya que nada más hacerlo dejé de contenerme. Lloré. Lloré por todo lo que no había llorado cuando fallecieron mis abuelos. Lloré por todo lo ocurrido con mi padre. Lloré por eso y por mucho más.
Poco a poco empecé a sentirme liberada, como si me quitaran una gran carga de encima. Sentía que una luz brillaba en el abismo en     que me encontraba. Una luz que disipaba la oscuridad. Sentía que ascendía y veía aquella parte triste de mí desaparecer. Como un Fénix, renacía de mis cenizas.
El sueño comenzó a invadirme y sin oponer resistencia me dejé caer en los brazos de Morfeo.

N/A: *Quizás no conozcan esa palabra, pero en mi pueblo se utiliza mucho y significa burlarse



Capítulo 21

Spoiler

Narra Marcos

Aún recordaba la llamada que me había hecho esta mañana de mi madre. Según me dijo estaban en el aeropuerto, iban a coger un avión. Su destino era América, lugar donde se encontraba mi tío. Al parecer había sufrido un accidente. Todavía tenía el corazón en un puño, desde que se marchó había perdido contacto con él , pero no quería que le ocurriera nada. Habían pasado varias horas desde aquello y no había recibido ninguna noticia.
Temiendo el pero resultado, decidí ir al instituto para hablar con Carmen y contarle lo sucedido.
Las puertas estaban abiertas debido a que ya había acabado el horario y los únicos alumnos que quedaban eran aquellos que participaban en las clases extra-escolares.
Cuando entré me encontré una imagen bastante peculiar. El rubio, quien por cierto no me cae demasiado bien, estaba peleándose con el chico pelirrojo que vi la primera vez que vine. Más que peleándose, intentaban hacerlo, algunos compañeros los tenían sujetos impidiéndoselo.
Un grito que no sabía diferenciar si era una orden o súplica hizo que todos se quedaran quietos y clavaran su vista en la procedencia de esa voz, mi prima. Tras aquello se quedó parada unos segundos, parecía confusa. Comenzó a correr, cuando pasó por mi lado intenté detenerle aunque sin éxito alguno, quizás no me vió.
Sabía donde se encontraba. Quizás ella no lo recordara, seguramente no sabría ni por qué fue a ese sitio; pero era allí donde jugábamos de pequeños.
Tal y como supuse allí estaba, llorando. Me dolió, me dolió verla así, poca veces lloraba y menos veces aún la había visto, pero las pocas veces que ocurrieron me hicieron sentir mal pese a no ser mi culpa.
Me acerqué a ella quedándome de pie a su lado. Conociéndola no levantaría la cabeza para mirar quien era. No si ello pudiera significar que alguien la vería derramar lágrimas, ¿el motivo? Sencillo.
Creía que el hecho de que la vieran llorar le hacía parecer débil y eso a ella no le gustaba.
Había veces en las que estaba asustada y no lo demostraba, veces en las que quería llorar y no lo hacía. Todo por creer que si lo hacía sería débil y nadie se quedaría con ella, la abandonaría por eso.
Fuerte. Sí, así es como quería mostrarse ante todos.
Un cambio notorio en su actitud fue tras la muerte de Adam, se volvió más fría y distante...con todos. Pensando que de ese modo nadie llegaría a su vida, nadie la cambiaría.
Lo que no entendía es que cualquier persona puede modificar tu vida. Puede que no sea la persona más increíble que hayas conocido o la más inteligente, puede que no sea la más divertida. Pero el mero hecho de haberla conocido, de haber tenido aunque sea un efímero contacto con ella ya ha cambiado tu vida.
Me arrodillé a su lado y la abracé. Sabía lo que sentía, a  mí también me dolía haberlos perdido, puede que no tanto como a ella, pero los quería.
Siempre se portaron muy bien conmigo, me cuidaron como un nieto más*. Me brindaron mucho apoyo durante la separación de mis padres y tras esta.
En aquel momento no entendía el por qué y solo quería que volviéramos a ser una familia. Ellos me mostraron que no había nada de malo en lo que hicieron mis madres, es más, me enseñaron que hicieron lo correcto. Separarse antes de hacerse daño el uno al otro, según me explicaron poco después, el motivo fue que ya no sentían nada. Fue maravilloso mientras duró, ninguno de los dos lo niega, pero la llama de su amor se extinguió. Decidieron que lo mejor era seguir cada uno sus camino y terminar como “amigos” y así fue. Aunque están separados se llevan bastante bien, la relación con la familia no se ha visto perjudicada.
Por ello siempre les estaré agradecido, por amor que me dieron u por todos sus cuidados.
Recordales me hizo entristecer, tanto que no pude evitar que las lágrimas desbordaran mis ojos.
-Llorar no te hace débil...-susurre mientras aquel líquido salado recorría mi mejilla-...solo te hacer ser persona.
Debió entenderlo, quizás era eso lo que necesitaba oír pues dejó fluir todas sus lágrimas.
Así pasamos un rato hasta que poco a poco su respiración se fue volviendo pausada y serena. La retiré un poco de mi pecho para cerciorarme de que se había dormido.
Miré al cielo, el cual ya estaba oscuro. Me sorprendió bastante, había perdido la noción del tiempo. La cogí en brazos, no quería despertarla, y me dirigía a casa.
Mientras llegaba vi unas siluetas delante de la puerta. La apreté más contra mi cuerpo al notar como una de ellas se acercaba corriendo, preparado para cualquier altercado. Bajé la guardia al discernir que se trataba de su amiga, la chica peliazul. Estaba preocupada, la verdad me alegraba que estuviera aquí, significaba que ella le importaba.
-Tranquila, solo está dormida- dije con serenidad
Un poco más atrás se encontraban el albino, imperturbable, y el pelirrojo. Este último no mostraba signos de pelea, quizás algún rasguño si le mirabas detenidamente; no obstante, posiblemente sus heridas estaban cubiertas por la ropa.
La seriedad de sus rostro contrastaba con la preocupación de sus ojos, los de sus amigos.
Había visto aquella mirada antes. Una mirada que demostraba lealtad y amistad ante cualquier cosa, cualquier problema. Puede que esos sentimientos no fueran de la misma intensidad que los de Adam o puede que sí. Solo el tiempo lo diría.
La dejé sobre su cama y cerré la puerta con cuidado al salir, debía descansar. Estaba seguro que ya sabía lo de su padre.
Bajé al salón donde todavía estaban sus amigos, quienes seguían siendo anónimos para mí.
Estaban sentados, la chica en el sillón, se removía inquieta, y los muchachos en el sofá. El chico de mirada dispar estaba erguido, con la misma serenidad reflejada en su cara que antes. El otro tenía el ceño fruncido y los brazos cruzados mientras golpeaba incesantemente el suelo con el pie derecho. Me apoyé en el marco de la puerta, solo el peliplata notó mi presencia. Carraspeé produciendo un sobresaltó en la muchacha.
-Sería conveniente que supiera vuestros nombres- no había dureza en mis palabras, frialdad sí.
-Yo soy Mai, el pelirrojo es Castiel- el aludido hizo un gesto con la cabeza a modo de saludo- y él es...
-Soy Lysandro- interrumpió- Un gusto conocerle. Ahora nos hayamos en una pequeña desventaja señor, usted conoce nuestros nombres pero nosotros no conocemos el suyo- ¿señor?¿Usted? No soy tan viejo
-Marcos- me presenté escuetamente
-¿Podemos conocer el estado de nuestra amiga? Al no encontrarla tras la...-parecía buscar las palabras apropiadas para decir-... el pequeño incidente nos sentimos muy preocupados.
-Está bien, solo quería estar sola un rato. Ahora duerme, debe descasar- dije esto último mirando a Castiel
-Es cierto- suspiró Mai- Es tarde, mis padres deben estar preocupados. Será mejor que me vaya- se levantó con pesadez- No es necesario que me acompañes a la puerta, sé donde está.
-Está muy oscuro para que una señorita camine sola. Te acompaño- anunció Lysandro poniéndose en pie- ¿Tú que harás Castiel?
No pareció pensárselo mucho: -Quisiera hablar contigo Lys. Os acompaño- mientras salía .Yo permanecí en el marco de la puerta
-Antes de que te marches me gustaría hablar contigo- dije clavando mi vista en el pelirrojo,quien se quedó parado a mí lado. Los otros dos también pararon expectantes a lo que ocurría
-Ya hablamos mañana- dijo haciéndoles comprender que podían marcharse.
Estuvimos en silencio hasta que oímos la puerta cerrar, incluso depués.
-¿Y bien? ¿Puedo saber qué quieres decirme?
-Necesito pedirte un favor- me miró sorprendido y confuso- Quiero que cuides de mi prima- si antes mostraba confusión ahora no había palabra alguna que describiera su rostro
-¿Y se puede saber por qué?
-Por el mismo motivo por el que estás aquí
-¿Por qué yo?
-Bueno- me encogí de hombros- Realmente no lo sé. Necesita alguien con quien hablar, que la cuide y le escuche
-Lysandro es mejor opción para ello que yo- no parecía muy convencido al decir aquello
-No lo pongo en duda. Sin embargo, también necesita alguien con quien discutir y que le lleva la contraria; en ese caso me parece que tu amigo no es el más indicado. Además...-dudaba si decirlo o no-...por alguna extra explicación siento que tú eres quien mejor lo puede hacer- “Y creo que no necesitaba pedírtelo” añadí mentalmente-Entonces, ¿cuidarás de ella?- esperé a que resonpiera. Asintió- Prométemelo, prometeme que pase lo que pase la cuidarás
-Te lo prometo, pero ¿por qué?
-Por motivos ajenos a mi voluntad debo irme varios días y no quisiera dejarla sola
-Creo que Lil...-¿Lil? Hacía tanto tiempo que no escuchaba que la llamaban así-...sabe cuidarse sola. Es una chica muy fuerte.
-No tan fuerte como crees- dije muy bajito. Suspiré- Ya sabes, lo has prometido. Cuídala.
-Que sí hombre- le miré con las cejas arqueadas, lo que hizo que se pusiera serio- Ya te dije que la cuidaría y así lo haré.
No dudaba de ello, había visto en aquel chico algo inexplicable, algo que no era la primera vez que veía. Ya lo había visto antes en Adam y no me defraudó, siento lo que le pasó a ese chico. Era una persona increíble, veía a mi prima de una forma diferente a como lo hacía los demás, no como un bicho raro si no como a alguien con una gran personalidad y no solo con ella. Parecía saber como era cada persona con una sola mirada, quizás el chico que acaba de salir por la puerta no fuera como él pero algo me decía que podía confiar en que haría todo lo posible por ayudarla. Y puede, que de algún modo, consiga terminar la tarea que Adam empezó.

Fin de la Narración

N/A: * Marcos aunque es primo de Lil no es por parte materna



Debido a lapsus entre capitulo y capitulo (lo siento mucho por ello, pero me cuesta compaginar los estudios y el fic) he decidido colocar un pequeño resumen de lo ocurrido hasta el momento

Resumen

Carmen se muda a una nueva ciudad, lugar donde residía su tía, por motivos familiares.
Es una chica simpática, algo introvertida y muy desconfiada, pero hará lo que sea para cumplir la promesa que le hizo a Adam, a quien no olvida y se siente terriblemente culpable por su muerte.

Al comenzar las clases conoce a varias personas, entre ellas Andrea, Mai, Castiel, Lys y Nath que se convertirán en sus amigos y con los que cree, que finalmente, cumplirá su promesa.

La llamada de su padre, a quien hace tiempo que no ve y con el cual está muy enfadada, le deja muy contrariada; más aún cuando recibe el paquete que le había mencionado algún tiempo después.

Tras unos meses mueres sus abuelos, el motivo por el que se había mudado. Su muerte hace que se sienta muy triste aunque no quiera mostrarlo. Días después llega su primo y le hace ver las lagrimas no son un signo de debilidad.
Marcos tiene que marchase, pero antes de ello le pedirá a alguien que cuide de su prima en su ausencia.


Capítulo 22-27


Capitulo 28-31


Capitulo 32-36



Capitulo 37-X


Modificado por Lil2 (El 23/02/2014)

 

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El 28/06/2012 - #4 

 

Jajajja maldita Amber, actualiza pronto ;D big_smile


 

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El 29/06/2012 - #5 

 

Aigooo~ tu historia es tan tan... mmmmm ni idea XD solo se que me ha encantado. Me parece una historia muy buena asi queee un favor asii bien bien grandote: avisameee cuandooo actualizess siiii???   big_smile


 

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El 11/07/2012 - #6 

 

Me he dado cuenta de una cosa....no os he agradecido el que hayais estado leyendo mi fic, asi que, aun siendo un poco tarde y me disculpo por ello xD, os doy la gracias...me alegro que os haya gustado, gracias ha Myriyo y KerliMalfoy x sus comentarios y a topsita, y como te habras dado cuenta te aviso cuando actualize smile


Modificado por Lil2 (El 11/07/2012)

 

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El 13/07/2012 - #7 

 

Omoo!! pobre Cast, haber perdido si que ha de haber sido duro para el xD, me alegra saber que la vencedora hallas sido tu (si eres tu verdad?tongue X3)En fiiin esperare el proximo capituuulooo ^^big_smile


 

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El 13/07/2012 - #8 

 

topsita dijo:

Omoo!! pobre Cast, haber perdido si que ha de haber sido duro para el xD, me alegra saber que la vencedora hallas sido tu (si eres tu verdad?tongue X3)En fiiin esperare el proximo capituuulooo ^^big_smile

si, el personaje esta basado en mi, y lo de castiel es una anecdota que me paso con un amigo...no tardare mucho en subir el proximo capi smile


 

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El 02/08/2012 - #9 

 

Wooooooow cada vez se pone mas interesante!!! va muuuuuy bien ^^


 

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El 03/08/2012 - #10 

 

topsita dijo:

Wooooooow cada vez se pone mas interesante!!! va muuuuuy bien ^^

Muchas gracias smile, la verdad, los hchos que ocurriran no tenía pensarlo escribirlos, pero, me vino la idea y me dije,¿por qué no?
Gracias otra vez por leer  wink


 

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El 08/08/2012 - #11 

 

Como pediste aquí estoy, tengo un par de comentarios, espero que lo tomes a bien; tu historia es bastante buena, atrapas por completo al lector, la trama me gusta, y por último, como consejo, podrías revisar con más detenimiento lo que escribes, tal vez te pase como a mi, que te apasiona tanto el escribir, que cuando menos te das cuenta, ya vas muy aventajada, solo revisa todo el texto cuando termines, aunque es algo tardado y algo tedioso pero al final tus textos tendran mejor calidad, hago hincapie en que solo es un comentario constructivo, y por favor si encuentras algún error en lo que yo escribí, no dudes en hacermelo saber n_n


Modificado por KuranDany (El 18/04/2013)

 

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El 08/08/2012 - #12 

 

KuranDany dijo:

Como pediste aquí estoy, tengo un par de comentarios, espero que lo tomes a bien; tu historia es basgante buena, atrapas por completo al lector, la trama me gusta, y por último, como consejo, podrías revisar con más detenimiento lo que escribes, tal vez te pase como a mi, que te apasiona tanto el escribir, que cuando menos te das cuenta, ya vas muy aventajada, solo revisa todo el texto cuando termines, aunque es algo tardado y algo tedioso pero al final tus textos tendran mejor calidad, hago hincapie en que solo es un comentario constructivo, y por favor si encuentras algún error en lo que yo escribí, no dudes en hacermelo saber n_n

Lo primero muchas gracias por pasarte a leer, tambié te agradezco el comentario, y la verdad es que si, me apasiona tanto escribir que a veces tengo algunas faltas u.u, te tomo en cuenta y te pediría a ti y, bueno, a todos los que leen mi fic, que si ven elguna falta no duden en avisarme y la corregiré rápidamente.
Por cierto KuranDany quieres que te avise cuando suba algun capitulo??


Modificado por Lil2 (El 08/08/2012)

 

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El 09/08/2012 - #13 

 

Lil2 dijo:

KuranDany dijo:

Como pediste aquí estoy, tengo un par de comentarios, espero que lo tomes a bien; tu historia es bastante buena, atrapas por completo al lector, la trama me gusta, y por último, como consejo, podrías revisar con más detenimiento lo que escribes, tal vez te pase como a mi, que te apasiona tanto el escribir, que cuando menos te das cuenta, ya vas muy aventajada, solo revisa todo el texto cuando termines, aunque es algo tardado y algo tedioso pero al final tus textos tendran mejor calidad, hago hincapie en que solo es un comentario constructivo, y por favor si encuentras algún error en lo que yo escribí, no dudes en hacermelo saber n_n

Lo primero muchas gracias por pasarte a leer, tambié te agradezco el comentario, y la verdad es que si, me apasiona tanto escribir que a veces tengo algunas faltas u.u, te tomo en cuenta y te pediría a ti y, bueno, a todos los que leen mi fic, que si ven elguna falta no duden en avisarme y la corregiré rápidamente.
Por cierto KuranDany quieres que te avise cuando suba algun capitulo??


Por supuesto, aunque sabes...
(me da pena confesarlo)
checo a dirario los Fics que me gustan    (cara sonrojada)   el tuyo esta incluído

aunque si lo subes justo después de que me pase por él  (pienso para mis adentros)
si mejor avisame, asi quiza sea yo la primera en leerlo

P.D. gracias por tu consejo n_n


Spoiler

Parece muy interesante tu fic, pero si no quieres que te lo cierren deberías poner las normas.
Pasate por las reglas de los fanfics para obtener mas info.

Modificado por KuranDany (El 18/04/2013)

 

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El 09/08/2012 - #14 

 

KuranDany dijo:

Lil2 dijo:

KuranDany dijo:

Como pediste aquí estoy, tengo un par de comentarios, espero que lo tomes a bien; tu historia es basgante buena, atrapas por completo al lector, la trama me gusta, y por último, como consejo, podrías revisar con más detenimiento lo que escribes, tal vez te pase como a mi, que te apasiona tanto el escribir, que cuando menos te das cuenta, ya vas muy aventajada, solo revisa todo el texto cuando termines, aunque es algo tardado y algo tedioso pero al final tus textos tendran mejor calidad, hago hincapie en que solo es un comentario constructivo, y por favor si encuentras algún error en lo que yo escribí, no dudes en hacermelo saber n_n

Lo primero muchas gracias por pasarte a leer, tambié te agradezco el comentario, y la verdad es que si, me apasiona tanto escribir que a veces tengo algunas faltas u.u, te tomo en cuenta y te pediría a ti y, bueno, a todos los que leen mi fic, que si ven elguna falta no duden en avisarme y la corregiré rápidamente.
Por cierto KuranDany quieres que te avise cuando suba algun capitulo??

por supuesto, aunque sabes...
(me da pena confesarlo)
checo a dirario los Fics que me gustan    (cara sonrojada)   el tuyo esta incluído

aunque si lo subes justo después de que me pase por él  (pienso para mis adentros)
si mejor avisame, asi quiza sea yo la primera en leerlo

P.D. gracias por tu consejo n_n

Spoiler

Parece muy interesante tu fic, pero si no quieres que te lo cierren debería poner las normas.
Pasate por las reglas de los fanfics para obtener mas info.

De nada, sinceramente me pareció muy interesante como ya te dije(me sonrojo un poco) y no me hubiera gustado que te lo cerraran si saner como iba a ser smile
En seguida te apunto smile


 

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El 10/08/2012 - #15 

 

Buenas! Por fin he tenido ocasión de leerme tu fic, llevaba días que miraba la firma y decía 'ahora, ahora', pero nunca tenía tiempo y mi curiosidad iba en aumento... en fin, al grano, que me voy por las ramas.
Me está gustando mucho tu fic, es fácil sentir cariño por la protagonista y en muchos puntos me siento identificada con ella, pues tenemos varias cosas en común, lo cual hace que la historia aún me guste más.
En cuanto a trama, lo que lleva, me gusta, y con esto último del paquete y la llamada de su padre me dejaste intrigada a más no poder.
La narración también es muy agradable, aunque como te han comentado con anterioridad hay algunas faltas de ortografía, ¿Pero a quién no se le escapan con la emoción del momento? smile
Para terminar este largo mensaje me gustaría felicitarte por tu trabajo, darte las gracias por compartir lo que escribes y pedirte, si no es mucha molestia, que me avises de las actualizaciones smile

PD.: El mensaje me quedó muy largo, disculpa por eso ^^"


 

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El 10/08/2012 - #16 

 

¡Y aquí tienes otra nueva lectora! :3

me gusta mucho la historia y la verdad es que estoy muy intrigada >.< ¿Qué pasa con el paquete que le envió su padre? ¿Y a quién tiene que ir a visitar? ¿Quien es Adam? e.e

¡Necesito otro capítulo, ya! (sacando el cuchillo) JAJAJJAJAJAJno en serio. Quiero cap.

XDD okay... sin presiones sube cuando puedas ^^ (guardando el cuchillo)

pero no tardes mucho en subir << (afilando el cuchillo)

okya xDD

a Nath le gusta Lil ^^ que mono él *O* siempre anda sonrojado aww *-* xD

¿puedes avisarme cuando subas? :3

¡¡BESOS!! smile


 

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El 11/08/2012 - #17 

 

Nyyrikki: Muchas gracias por pasarte a leer (me sonrojo) es muy algador de una de mis escritoras favoritas que elogies así...por supuesto que te aviso, para nada es molestia...se que tengo algunas faltas, pero estoy intentando subsanarlas, aun asi si ves alguna avísame y la corregiré de inmediato smile

Knighter: Otra nueva lectora, que bien!!! en respuesta a la primera pregunta te dire que todavía tendras que esperar un poco...y respecto a la segunda y la tercera pronto lo sabras, no tadaré mucho, no quisiera volver a ver el cuchillo xD, no te preocupes, te avisaré cuando suba los siguientes capitulos


Modificado por Lil2 (El 23/02/2013)

 

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El 12/08/2012 - #18 

 

neutral solo tengo algo que decir...    me encantó, realmente eres buena, sigue así                     
big_smile


Modificado por KuranDany (El 18/04/2013)

 

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El 12/08/2012 - #19 

 

Estupendo capítulo! Maldito profesor de mates! Me recuerda a una profesora que tuve, también de mates por cierto, oh que bruja era... será que los profes de mates son malos por naturaleza? xD
En fin, a lo que iba, que me ha gustado mucho smile


 

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El 12/08/2012 - #20 

 

¡Que asco de profe! ¿A él qué le cuesta pasar el castigo a otro día? e-e

Me voy a morir de la intriga y tú serás la culpable xD
¿Qué tiene que hacer Lil? DDD:

me ha encantado el cap smile

espero impaciente el proximo! :3

¡¡Besos!! smile


 

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El 12/08/2012 - #21 

 

KuranDany: Muchas gracias!! intentaré seguir así y no decepcionarte
Nyyrikki:Me alegra que te haya gustado, la verdad creo que la mayoria de profes e mates son así, y los de quimica también(o al menos los que me han tocado a mi u.u) xD
Knighter: No me vayas a hacer sentir culpable, bueno en respuesta a tu pregunta lo sabras en el siguiente capitulo, que por cierto ya estoy escribiendo
solo espera un poco
bss a ti también smile


 

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El 14/08/2012 - #22 

 

Genial el capítulo 11! No he podido evitar reírme con el: "eh gafas", de pronto me he imaginado la situación xD
Por otro lado, que bruto puede llegar a ser Ken... insistiendo con lo del cine. Si por lo menos le hubiera ofrecido unas galletitas a la pobre...
Y el trozo narrado por Nath ha sido muy... a ver como decirlo, enternecedor. Es tan mono el delegado (aunque yo a muerte con Castiel ¿eeh? que conste).
De nuevo, felicidades por el capítulo, ha estado muy bien! smile


 

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El 14/08/2012 - #23 

 

Muchas gracias!!
pensé que sería cómico que Castiel dijera algo así, Ken con la peli, si fue un pesado, y lo de las galletica, no se me había ocurrido, lo tendré en cuanta para otra vez. A mi también me parece mono Nath xD